Un grupo de jubilados jugando al bingo. / ARCHIVO

Medio millón de pensionistas, a la espera de un extra de 500 euros

Elevar un 15% las prestaciones no contributivas supondría entre 63 y 70 euros más al mes de media para los beneficiarios y un desembolso total de unos 205 millones para el Estado

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Cerca de medio millón de pensionistas, precisamente los más vulnerables, aguardan con interés el desenlace del anunciado pacto del ministro José Luis Escrivá con Bildu para subir un 15% las prestaciones no contributivas y que ahora el Gobierno deja en el aire. Al menos no contempla incluirlo dentro del plan anticrisis, tal y como avanzó este periódico. En juego están cerca de 500 euros de ingresos extra que, en el actual escenario de precios desbocados, supondrían sin duda un balón de oxígeno para un colectivo formado mayoritariamente por mujeres de ingresos muy bajos.

Concretamente, en la actualidad hay 445.069 personas que perciben una pensión no contributiva -según los datos de mayo publicados por el Imserso-, de las cuales cerca de un 65% son mujeres que no han trabajado, o al menos no el tiempo suficiente para poder acceder a una pensión contributiva, para la que se exige un mínimo de 15 años cotizados.

A diferencia de las contributivas, existen solo dos tipos de prestaciones no contributivas: de jubilación, para aquellos que hayan cumplido la edad legal de jubilación (66 años y dos meses en 2022); y de invalidez, para los que tengan entre 18 y 65 años y una discapacidad reconocida de al menos el 65%. Sus beneficiarios, que han de ser residentes en territorio español y acreditar un tiempo mínimo de diez años (jubilación) o cinco (invalidez) en el país, no pueden superar unos ingresos anuales superiores a 5.890 euros, idéntica cantidad en la que está fijada la pensión no contributiva, aunque la cuantía se eleva si se convive con otros familiares.

Un total de 264.737 personas cobran en la actualidad una pensión no contributiva de jubilación por un importe medio de 421 euros al mes. Si finalmente se aprueba la subida del 15% acordada con Bildu, recibirán un plus de algo más de 63 euros mensuales, 442 euros en total si se suman las siete nóminas que recibirán de aquí a final de año (en diciembre tienen una paga extra).

Además, hay otras 180.332 prestaciones por incapacidad, con una cuantía media de 462 euros al mes. Sus beneficiarios verían incrementados sus ingresos 70 euros al mes a partir de julio, 491 euros en total a final de 2022.

El coste mensual para el Estado de las pensiones no contributivas es de algo más de 195 millones de euros, por lo que una subida del 15% hasta diciembre -que es el pacto avanzado por Bildu- supondría un desembolso adicional de casi 25 millones.

¿Y las viudas?

Pese a que el comunicado enviado por Bildu informaba de que la subida también afectaría a las pensiones de viudedad, orfandad e invalidez, esto parece haber sido una confusión. Estas pensiones ya se engloban en las contributivas y, de extenderse a ellas, más de 3,6 millones de personas se beneficiarían de un incremento en su nómina y la factura de la Seguridad Social se dispararía de forma alarmante. Solo el colectivo de viudas está formado por más de 2,3 millones de mujeres (en femenino porque ellas son la mayoría) que cobran una media de 778 euros al mes.