El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. / EFE

Garamendi pide un factor «serio» de sostenibilidad para evitar la «ruina» de las pensiones

El presidente de la CEOE apuesta por un ajuste que regule el alza de las pensiones, ya que una subida con el IPC este año podría suponer un gasto extra de 15.000 millones

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

El debate en torno al factor de sostenibilidad que la reciente reforma de las pensiones enterró revive. Y en este caso es el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, quien aboga por recuperarlo para evitar «llevar a la ruina» al sistema ante el aumento de la inflación. El líder de los empresarios mostró este viernes una vez más su oposición al nuevo mecanismo de equidad intergeneracional que introdujo el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, en la reforma aprobada hace unas pocas semanas –que consiste en subir 0,6 puntos porcentuales las cotizaciones a partir del año que viene– y reclamó un factor de sostenibilidad «algo más serio» que regule el alza de las pensiones.

«Estamos diciendo que ese factor de sostenibilidad que se planteó no consiste en subir las cuotas, consiste en hablar de algo más serio», precisó. En este sentido, Garamendi urgió al Gobierno a comprometerse a acordar un «pacto de sostenibilidad» de las pensiones, ya que advirtió que cualquier «desfase» que pueda haber por la inflación puede suponer «hasta 15.000 millones más que irían al déficit del Estado». Se refiere al gasto extra que tendrá que asumir la Seguridad Social si las pensiones se revalorizan en 2023 en función de la inflación media, que podría cerrar el año en el entorno del 7,5%.

La CEOE se suma así al debate abierto por el Banco de España, que desaconsejó una subida generalizada de las pensiones con el IPC y propone incluir a los jubilados en el supuesto futuro pacto de rentas.

El peligro de indexar los salarios

Asimismo, el líder de la patronal también avisó que intentar indexar los salarios a la inflación provocaría «más cierres de empresas y más paro» porque las empresas no tienen capacidad para trasladar luego esas subidas a sus ventas. Por eso, pidió tener «mucho cuidado» en la negociación de los convenios y, especialmente, en esa indexación, por lo que defendió hablar de cantidades, pero no intentar indexarlo al aumento de precios.

Así, al preguntársele si esta indexación es una línea roja para la CEOE, Garamendi respondió que nunca ha hablado en estos términos, por lo que, como está sobre la mesa, lo hablarán, aunque «la palabra indexación o revalorización» les preocupa porque no lo ven realista.