Los líderes de UGT y CC OO, este viernes ante la sede de la CEOE en Madrid. / efe

La CEOE carga con dureza por la subida de las cotizaciones máximas

Los sindicatos CC OO y UGT defienden el incremento de las bases máximas al manifestarse en las sedes de la patronal para reclamar una subida de sueldos

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

Primera respuesta oficial de los empresarios a una de las medidas más importantes incluidas en el proyecto de Presupuestos del Estado para 2023: la subida del 8,6% de las cotizaciones máximas para el próximo año. La CEOE tachó este viernes de «inadmisible e impresentable» esta decisión del Gobierno.

En un duro comunicado, la patronal denunció, apenas 24 horas después de que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, presentara las Cuentas públicas en el Congreso, que esta decisión se ha adoptado «de manera unilateral y a espaldas del diálogo social». Es en ese foro donde -recuerdan- actualmente se está negociando la segunda pata de la reforma de pensiones, en la que precisamente uno de los asuntos a tratar es la pensión máxima y la base máxima de cotización. «Existe una mesa específica con los interlocutores sociales para tratar este tema y se reunió por última vez el pasado lunes sin que se nos trasladase nada sobre este asunto, con lo que la decisión adoptada es impresentable y devalúa el diálogo social», subraya la CEOE.

Sin embargo, la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, aclaró este viernes a la patronal que lo «normal y habitual» es que la subida de las cotizaciones máximas se «alinee» con el alza de las pensiones máximas. También el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, manifestó sentirse «sorprendido» por el comunicado de CEOE, dado que según él «no se trata de nada novedoso.

El departamento que dirige el ministro Escrivá tiene que acometer antes de final de año la revisión de las prestaciones y cotizaciones máximas, hasta ahora topadas. Ambas cuantías subirán, pero previsiblemente no a la misma velocidad. Lo que sí se asegura el sistema público de pensiones para el ejercicio 2023 es un incremento de recaudación de unos 100 millones de euros con el alza del 8,6%.

Por eso la organización empresarial «no entiende» que se pida desde el Gobierno un pacto de rentas a los agentes sociales y, al tiempo, el propio Ejecutivo «tome decisiones unilaterales en aspectos que afectan a éste de forma sustancial». Una critica compartida desde la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA),

Subida extra de 0,6 puntos

La patronal advierte de que elevar las cotizaciones sociales y depositar una carga «aún mayor» sobre las empresas supone un «grave error», pues considera que tendrá «efectos nocivos sobre el empleo». De hecho, calcula que, sumando a esta medida la nueva cotización incluida en el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (un incremento generalizado de 0,6 puntos en las cotizaciones a partir del 1 de enero para hacer frente al mayor gasto en prestaciones), los costes asociados al trabajo aumentarán más de un 9% «en un contexto de deterioro económico».

Las bases de cotización del resto de trabajadores, excluidas las de los que más cobran -que afectan a quienes tienen una retribución anual de hasta 54.000 euros-, evolucionarán en función de lo que determine el Gobierno antes de final de año. Lo habitual es que, por ejemplo, las cotizaciones mínimas suban en la media del IPREM. Este índice aumentará un 3,6% el próximo año, según avanzan los Presupuestos.

Por su parte, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, contradijo este viernes la versión de la patronal y sostuvo que nunca ha existido una mesa de negociación con el Gobierno para tratar las bases máximas de cotización de las pensiones. «Hay una mesa en la que están los destopes en debate, pero no para negociar la subida ordinaria, que nunca se ha consultado», argumentó.

Subida de sueldos

Los sindicatos CC OO y UGT protagonizaron este viernes concentraciones por toda España frente a las sedes de la patronal para reclamar que los empresarios dejen de desbloquear la negociación colectiva y asuman la necesidad de que hay que subir los salarios en plena escalada de precios. En el caso de Madrid, los líderes de ambos sindicatos acudieron al acto frente a la Confederación Española de Organizaciones de Empresariales (CEOE) para advertir a la organización de un «escenario de conflictividad» en 2023 si no vuelven a sentarse en la mesa de diálogo del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), congelada desde principios de mayo.

«Si no hay subida de salarios, no podemos decir que el trabajo sea decente», afirmó durante su turno de palabra el secretario general de UGT, Pepe Álvarez. Recordó que el dato adelantado de septiembre sitúa el IPC en el 9% mientras que los salarios se han incrementado, de media, un 2,9%, por lo que no se puede hablar de unos sueldos «decentes» para la situación económica. «Delante de la sede de la patronal, queremos reiterar que o hay negociación o hay conflicto; o hay salarios o hay conflicto», advirtió este líder sindical.

Por su parte, el secretario general de CC OO, Unai Sordo, también pronosticó un «escenario de conflictividad laboral» en 2023 ante la posición de la CEOE sobre las negociaciones salariales. Considera que los empresarios quieren salir de esta crisis «por la puerta en la que han salido siempre», con un «empobrecimiento generalizado de las mayorías sociales» y haciendo «que sean los trabajadores los que paguen con sus salarios y, quizás, con sus puestos de trabajo».

Este responsable sindical estima que la patronal ya ha puesto «casi todas sus cartas encima de la mesa» y todas muestran «una falta de corresponsabilidad con la marcha del país». «Quieren mantener intactos sus beneficios, sus excedentes, sus patrimonios, sus dividendos... a costa de mantener a 17 millones de personas con una disminución de sus salarios reales. No nos vamos a resignar a ese escenario por justicia y por igualdad, pero también por eficacia económica», subrayó Sordo.

Las negociaciones del AENC se rompieron en mayo por la negativa de la CEOE a aceptar las cláusulas de revisión salarial que exigían los sindicatos. En estos cinco meses que han pasado desde entonces, CC OO y UGT mantienen esa condición y, además, han subido la horquilla de negociación salarial al entorno del 4,5%. La clave será el compromiso de recuperar el terreno perdido en poder adquisitivo entre los dos próximos años.