Una mujer saca a una foto a un documento informativo en la fachada de una oficina de empleo. / EUROPA PRESS

El número de autónomos se dispara en Canarias ante el desplome de las expectativas laborales

La pandemia de coronavirus lleva a 28.000 canarios a buscar en el autoempleo su fuente de ingresos

José Miguel Pérez
JOSÉ MIGUEL PÉREZ LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.

Cuando el paso de los días aleja la esperanza de encontrar un empleo, emprender se convierte para muchos en la única opción para intentar volver a llegar ingresos al seno familiar. Este fenómeno se vivió en Canarias en los años más duros de la crisis que comenzó en 2008. Y se está volviendo a repetir en este 2020 marcado por la pandemia de coronavirus.

En el segundo trimestre de este año se dispararon las cifras de autónomos en Canarias a la vez que se desplomaba el mercado laboral canario como consecuencia del confinamiento que se impuso para tratar de frenar la pandemia de coronavirus.

Entre abril y mayo –meses en los que España vivió un parón de la actividad económica histórico–, se contabilizaron en las islas un total de 138.220 trabajadores por cuenta propia, 1.540 más que en el primer trimestre, lo que supuso un aumento de un 1,32% de este colectivo.

Pero es en la comparación interanual donde se refleja la dimensión del fenómeno: en el segundo trimestre se contabilizaban 26.590 autónomos más que en el mismo periodo del pasado año en las islas, lo que representó un incremento de un 47,4%, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA).

Y se ha disparado el número de trabajadores autónomos independientes, es decir, empresarios sin asalariados. Eran 100.960 en el segundo trimestre, 5.450 más que en el trimestre anterior, lo que implica un crecimiento de un 14,4%; y son 27,970 más que hace un año, es decir, un 81% más en términos interanuales.

Por contra, el cierre de todas aquellas actividades que no fueran esenciales durante el estado de alarma que entró en vigor a mediados de marzo y el cero turístico que vivió Canarias provocaron la caída del colectivo de autónomos empresarios con asalariados a su cargo. La cifra se quedó en el segundo trimestre en 35.160, 4.620 menos que entre enero y marzo (-30,7%); y 880 menos que hace un año (-13,14%).

Estas cifras, a juicio del economista y director de Consultoría en la empresa Corporación 5, José Miguel González, responden a dos tendencias que se manifiestan en periodos económicos convulsos como los que vuelve a sufrir especialmente esta comunidad autónoma, donde el turismo genera el 35% de su riqueza: «Por una parte, hay empresas que pueden optar por cambiar la modalidad de las relaciones laborales, y recurrir a autónomos para la prestación de determinados servicios». Pero es la segunda razón que apunta González la que más pistas da para explicar, a su juicio, la explosión de autoempleo que se ha vivido en las islas en los últimos meses: «Ante la falta de expectativas para encontrar un empleo tradicional, como trabajador por cuenta ajena, hay personas desempleadas que deciden emprender por su cuenta»... y riesgo. Y es que las probabilidades de morir en el intento aumentan cuando la iniciativa responde más a una decisión a la desesperada y no tanto a un plan de negocio que garantice un mínimo de posibilidades de éxito.

González, ex director general de Trabajo del Gobierno de Canarias durante la anterior legislatura, recuerda la alta tasa de fracasos que se registró durante la anterior crisis económica. «Aproximadamente el 70% de los que decidían emprender se daban de baja como autónomos en el primer año de actividad».

De ahí que el economista destacara la importancia de que la administración autonómica, dentro de las políticas activas de empleo, desarrolle un programa de «monitorización y apoyo para estos emprendedores, con asesoramiento en materias como la gestión administrativa, tributación, digitalización o marketing»,

Muchos de los que dan el paso al autoempleo destinan el importe total o parcial de la prestación por paro que le corresponde para emprender un negocio. «Estas personas están poniendo muchos de sus recursos en juego. Corren un alto riesgo de endeudamiento y de quedarse sin ingresos. De ahí la necesidad de asesorarles», insiste.

personas dejaron de buscar trabajo en Canarias en el segundo trimestre, según la EPA. Los expertos creen que parte de estos activos perdidos se han convertido en autónomos. Entre abril y junio se destruyeron en las islas 108.000 puestos de trabajo (-11,62%).