Elon Musk. / afp/VÍDEO: E. P.

Musk paraliza la compra de Twitter para cifrar antes sus cuentas falsas

El freno «temporal» a la millonaria adquisición por el dueño de Tesla provoca que las acciones de la red social caigan hasta un 25%

Fernando Morales Rodriguez
FERNANDO MORALES RODRIGUEZ Madrid

Tras tres semanas de negociaciones, la compra de Twitter por parte de Elon Musk aún no está cerrada, ni tiene visos de concluir a corto plazo. El multimillonario estadounidense y dueño de Tesla anunció este viernes que paralizaba la adquisición de la compañía hasta conocer «más detalles» sobre el número de cuentas falsas y 'bots' que componen la red social.

Y aunque la adquisición había sido vista con buenos ojos por los inversores de Twitter–no así por los de Tesla–, el nuevo giro de guión por parte del empresario provocó que las acciones de la compañía se desplomaran hasta un 25% antes de la apertura de Wall Street, aunque al cierre de los mercados europeos se moderó al 7% .

«El acuerdo de Twitter queda suspendido temporalmente a la espera de detalles que respalden el cálculo de que las cuentas falsas/spam representan menos del 5% de los usuarios», anunció el propio Musk en su cuenta. La compañía ya avanzó que su estimación sobre los 'bots' podría quedarse corta y ahora el hombre más rico del mundo pide explicaciones para cerrar una operación de más de 43.000 millones de dólares (40.000 millones de euros).

La entidad reconoció en una documentación remitida a la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC) tras publicar sus cuentas trimestrales que «existen desafíos inherentes al medir el uso y la participación» de la gran cantidad de cuentas totales de la red social.

Y aunque estimaba que el promedio de cuentas falsas durante el primer trimestre de 2022 «representó menos del 5% de los usuarios mensuales activos en el trimestre», la compañía admitió que dicho cálculo «puede no representar con precisión la cantidad real de dichas cuentas» y que el spam podría ser «más alto de lo estimado». Un error que ya es la segunda vez que la red social tiene que confirmar. En concreto, en 2017 descubrió que había sobreestimado sus usuarios activos durante tres años.

Libre de 'bots'

Es precisamente la eliminación de estos perfiles vacíos una de las prioridades que el magnate estadounidense se había marcado después de conseguir hacerse con el control de la compañía.

Musk, que a principios de abril entró ya en el consejo de administración al comprar el 9% de Twitter, quiere que la red social «sea mejor que nunca», haciendo que los algoritmos sean de código abierto, acabando con los 'bots' y verificando a todos los usuarios humanos. Para Musk «Twitter es la plaza del pueblo digital donde los asuntos importantes para el futuro de la humanidad son debatidos».