Así es el nuevo radar capaz de «cazarte» a más de un kilómetro de distancia

El nuevo dispositivo de Tráfico tiene un alcance muy superior al Pegasus y puede hacer tres registros de velocidad por segundo

S. M. Madrid

La Dirección General de Tráfico (DGT) lucha cada día para reducir los excesos de velocidad y las infracciones contra la seguridad vial, controlando alrededor de 25.000 kilómetros de nuestra red de carreteras tanto por carretera como por aire (con drones y helicópteros Pegasus), así como con los tradicionales radares con trípode o los novedosos «Velolaser», entre otros, como son los radares de tramo o en cascada, por ejemplo.

Pero ahora cuentan con un nuevo radar capaz de «cazarte» a más de un kilómetro de distancia, todavía en período de prueba. Concretamente puede detectar los excesos de velocidad a 1.200 metros de distancia, ampliable hasta los 1.500 metros. Las posibilidades de control aumentan considerablemente ya que supera el alcance del Pegasus, con capacidad de 1.000 metros de registro.

Se trata del TruCAM II con tecnología LiDAR capaz de grabar las matrículas de los vehículos infractores para poder transmitir la multa, y detecta desde excesos de velocidad hasta otras situaciones susceptibles de sanción como no llevar el cinturón de seguridad puesto o posibles distracciones al volante, como usar el teléfono móvil.

Su potente sistema de muestreo láser le permite registrar hasta tres mediciones de velocidad por segundo, aproximadamente una fotografía cada 0,33 segundos. Aunque la distancia óptima varía entre los 15 y 150 metros, su precisa tecnología le permite así captar imágenes en alta definición de los vehículos que infrinjan el máximo de velocidad, hasta los 320 km/h, con un margen de error de 2km/h. Y como dispone de conectividad Ethernet y WiFi puede enviar estas imágenes en tiempo real a los agentes de tráfico para que las descarguen en ordenador o tablet.

En sus características sobresale su auto-enfoque dinámico, el auto-iris dinámico, una gran pantalla LCD transflectiva para que se pueda ver perfectamente a plena luz del sol y un procesador que es diez veces más rápido que el de la generación anterior. De hecho, es capaz de adaptarse a cualquier condición climatológica y dispone de una autonomía de ocho horas.