Land Rover Defender 110: vuelve la bestia

Las asistencias electrónicas sustituyen a los sistemas mecánicos para garantizar su uso como 4X4. El Defender se ha modernizado pero mantiene su carácter y mejora en carretera

PATXI FERNÁNDEZ Madrid

Desde que en el año 2016 Land Rover dejó de fabricar el icónico Defender los fieles al 4X4 y quienes necesitaban de un auténtico todo terreno para los trabajos en las condiciones más duras se habían quedado un poco huérfanos.

Cierto es que a la firma británica se le habían prácticamente agotado las opciones de remodelar el vehículo, nacido allá por 1948, y cuya última generación había permanecido en el mercado desde 1983. Las estrictas normativas de emisiones y la seguridad activa y pasiva hacían inviable prolongar la vida del modelo.

Su sustituto conservaría el nombre, y según los fabricantes, también el espíritu y las buenas aptitudes del veterano Defender, pero como toda promesa, hay que esperar para ver qué parte se convierte en realidad. Y aquí está el resultado. El coronavirus ha impedido una presentación en toda regla, como se merece el modelo, pero finalmente hemos podido probar el nuevo Defender 2020, en el que ya no nos encontraremos con el veterano robusto y eficaz chasis de largueros sobre el que se montaba la angulosa y característica carrocería de aluminio. Pero tras una mañana probando a su sucesor, las impresiones no pueden ser más positivas.

En el apartado estético, Land Rover ha apostado por un Defender completamente nuevo, que nada tiene que ver con el anterior, aunque sus lineas siguen teniendo el mismo carácter. Es cuadrado, anguloso, y con muy buenos ángulos de ataque, ventral y de salida, lo que indica que, de nuevo, claramente es un vehículo diseñado para moverse en los terrenos más duros.

En el interior nos encontramos con un salpicadero muy limpio, en el que las palancas y los relojes se han sustituido por pantallas y botones. La electrónica ha ganado la batalla, pero en el nuevo Defender todo está pensado para que podamos vadear, subir y bajar pendientes de lo más empinado, afrontar recorridos por piedras, barro o a través de la nieve.

La diferencia es que ahora la «bestia» medio se ha domesticado. Ya es posible hacer un recorrido por carretera normal o autopista sin dejarse los huesos en el intento. Con facilidad podemos superar los 120 km/h sin la sensación de «vuelco inminente» o de que en la siguiente curva, por mucho empeño que pusiésemos, el coche iba a conseguir s objetivo de seguir en línea recta. El nuevo Defender es cómodo, y hasta podríamos decir que tiene cierto toque de elegancia, pero no por ello renuncia a lo más importante: su capacidad off-road.

Nuestra unidad de prueba, de carrocería larga, monta un motor diésel de 1.999 c.c., con 240 CV de potencia y 188 km/h de velocidad máxima homologada. A la tracción total añade una caja transfer de dos velocidades, con gama de marchas largas y cortas, suspensión neumática, asistente de arranque en pendiente, arranque de baja tracción, control de descenso en pendientes, y una completa gama de ADAS o ayudas ala conducción que en ningún caso podríamos llegar a soñar en su predecesor.

No solo sirve para el campo

La altura libre al suelo es de 291 mm, con un ángulo de entrada de 38, 40 grados de salida y ventral de 28. El diámetro de giro es de 12,84 metros. Unas cotas con las que podemos enfrentarnos a una gran variedad de obstáculos como los que nos podamos encontrar fuera de las carreteras convencionales. A todo ello tenemos que sumar una carga máxima de 900 kg, carga en estática en el techo de hasta 300 kg, y una capacidad de remolque de 3.500 kg.

Además el diferencial central y el bloqueo del diferencial trasero activo opcional garantizan que cuenta con todos los componentes mecánicos necesarios para conducir en las condiciones más duras, con un sistema Terrain Response configurable que permite a los conductores experimentados en la conducción todo terreno configurar a su gusto los ajustes del vehículo mientras que los conductores con menos práctica pueden dejar que el sistema detecte la configuración más apropiada según el terreno con la función inteligente automática.

El nuevo Defender nos permite también, como decíamos, conducir con tranquilidad por autopista y carretera. E incluso por ciudad, si no tenemos reparos a tener que mover un vehículo de 5,018 metros de largo (con la rueda de repuesto posterior incluida). Y en cuanto al consumo, 8,9 litros a los 100 (homologados en test de consumo WLTP) no son excesivos para un coche de estas características.Este Defender 110 ofrece configuraciones de cinco, seis o 5+2 plazas con un espacio de carga detrás de la segunda fila de hasta 1.075 litros y hasta 2.380 litros cuando la segunda fila está plegada.

Fotogalería: Land Rover Defender 2020

Galería. Fotogalería: Land Rover Defender 2020

El modelo de cinco puertas llega al mercado español desde 61.489 euros, mientras que la versión de tres puertas está disponible por 54.980 euros (sin aplicar descuentos ni promociones). Es el precio que hay que pagar por tener un auténtico todo terreo adaptado a los tiempos modernos.