Petróleo y gas ya amenazan la estabilidad de precios para todo 2022

El Brent, en 95 dólares, ha subido un 35% en dos meses, y el mercado gasista ha repuntado más de un 20% desde principio de año

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

La tensión prebélica que se está gestando en torno a la frontera de Ucrania tiene su fiel reflejo en otro conflicto, el energético, de consecuencia más devastadoras para la economía de la Unión Europea en pleno proceso de recuperación. Elprecio de las materias primas como el gas o el petróleo siguen tensionadas y avanzando a medida que lo hace la escalada militar en esa zona del Este de Europa.

En concreto, el barril de Brent (el de referencia en el Viejo Continente) cerró ayer aproximándose a los 95 dólares. Se aleja así de la referencia de los 90 y, lo que es peor para los bolsillos de los ciudadanos, ya mira hacia la cota más que psicológica de los 100 dólares.

Desde principios de diciembre, cuando cotizaba en el entorno de los 70 dólares por barril, el crudo se ha revalorizado más de un 35%. Y las previsiones de los analistas apuntan a que, más pronto que tarde, llegará a los 100 dólares. Estos incrementos se verán reflejados en las próximas jornadas en el precio de los combustibles. La semana pasada, el coste medio del litro de gasolina se econtraba en los 1,55 euros, mientras que el diésel superaba los 1,44 euros por litro. Los surtidores aún no han recogido todo el incremento que el petróleo y sus derivados están experimentando durante estas últimas jornadas.

La otra gran materia prima impactada por la crisi de Ucrania es el gas. Su precio finalizó ayer la sesión en el entorno de los 80 euros/MWh, lo que supone un incremento del 20% desde que comenzara el año. Aún se encuentra lejos del récord de finales del año pasado, cuando llegó a superar los 160 euros/MWh. Pero los futuros anticipan que se mantendrá en el actual nivel, sin apenas posibilidad de descensos, durante todo el año. Incluso aunque pase el invierno, la etapa en la que más demanda existe.

En este sentido, la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, apuntó ayer que «es prácticamente imposible que pueda haber riesgo de suministro» de gas por la crisis de Ucrania. «Está garantizado el abastecimiento», indicó en un acto en Toledo. Lo que sí «es probable» –añadió– es que se mantenga «ese contagio del precio del gas natural del mercado ruso en el mercado ibérico». «Rusia no es un suministrador importante para la Península. Nuestra capacidad de regasificación es tan notable que la combinación del gaseoducto con Argelia y la posibilidad de traer barcos con gas nos permite garantizar nuestro suministro, pero probablemente tendremos turbulencias de precios».

Sobre la escalada de la luz, Ribera insistió en la necesidad de que el gas «no contagie los precios eléctricos» e instó a que la Unión Europea actúe en este sentido, a pesar de las últimas negativas de Bruselas.