Empleados en la Bolsa de Londres. / reuters

El Ibex rebota sobre los 7.400 puntos con apoyo de las energéticas

La libra recupera terreno tras la decisión del Gobierno británico de abanadonar su plan de rebajas de impuestos

Clara Alba
CLARA ALBA Madrid

Sesión de menos a más para la Bolsas europeas, que intentan reponerse tras cerrar el tercer trimestre del ejercicio con notables caídas que han dejado en niveles elevados de sobreventa a numerosas cotizadas.

Tras la apertura alcista en Wall Street, los parqués del viejo Continente se sacudían las pérdidas iniciales y el Ibex-35 lograba cerrar la jornada con una subida del 1,2% hasta los 7.462 puntos, gracias sobre todo al empuje de los valores energéticos.

Endesa (+3,73%), ArcelorMittal (+3,17%), Solaria (+3,68%) y Repsol (+3,39%) lideraron las subidas, con importantes avances también para Telefónica (+2,87%) y Banco Santander (+2,79), a los que también pareció sentarles bien los resultados de las elecciones en Brasil, con la ajustada victoria de Lula da Silva en primera vuelta. Por el contrario, en el terreno negativo destacaron las caídas de Sacyr (-1,16%), Amadeus (-0,96%) y Fluidra (-0,90%).

La jornada estuvo marcada por la notable subida de los precios del petróleo, que alcanzó el 5% en algunos momentos de la sesión, con el barril de Brent, de referencia en Europa, cotizanado por encima de los 88 dólares, mientras que el West Texas estadounidense rebota hasta los 83 dólares.

La subida se produce a solo dos días del esperado encuentro de la OPEP en el que los grandes productores podrían anunciar un fuerte recorte en la producción para frenar la caída de precios de los últimos meses. En concreto, el consenso apunta a que los países miembros de la organización recortarán en un millón de barriles diarios su producción, con el objetivo de mantener los precios en torno a los 90 dólares. Lo mínimo para que muchos de ellos logren cuadrar sus presupuestos.

Frentes abiertos

Además del petróleo, los inversores también siguen muy de cerca la evolución de los mercados financieros británicos, después de que el Gobierno de Liz Truss se haya visto obligado a recular en su plan para rebajar los impuestos a las rentas altas del país. Una decisión que la pasada semana provocó fuertes tensiones, con el desplome de la libra que incluso obligó al Banco de Inglaterra a intervenir en el mercado para evitar una debacle mayor.

Tras esta marcha atrás del Ejecutivo, la reacción de los inversores no se hizo esperar y la libra recuperó máximos de una semana, en 1,128 dólares. La Bolsa de Londres, por su parte, también recuperó parte del terreno perdido la semana pasada.

Otro de los grandes protagonistas de la sesión ha sido Credit Suisse. El banco de inversión llegó a desplomarse más de un 9% tras un intenso fin de semana en el que los rumores en torno a la posible quiebra de la entidad han sido constantes.

El propio CEO de la firma, Ulrich Koerner, admite que el gigante de la inversión se encuentra en una «situación crítica», aunque ha dejado claro que su capacidad de liquidez y de solvencia están completamente aseguradas.

Pese a que la entidad minimizó sus pérdidas al cierre, sus CDS (credit default swaps) siguen disparados en niveles nunca vistos desde 2009. Los CDS son derivados financieros que permiten protegerse frente al riesgo de impago de un activo (en este caso, Credit Suisse). Y su abrupta escalada en los últimos días indica que los inversores ven esa posibilidad más cerca.