El vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis. / AFP

Bruselas propone armonizar las reglas de insolvencia empresarial a nivel europeo

Con esta nueva normativa, la Comisión Europea quiere facilitar las inversiones transnacionales dentro de la UE

OLATZ HERNÁNDEZ

La Unión Europea (UE) está decidida a reforzar su economía y parte de ese proceso pasa por la armonización de normativas en todos los países europeos. La Comisión Europea ha propuesto este miércoles la alineación de los regímenes de insolvencia a nivel europeo, una medida con la que buscan «facilitar las inversiones» transnacionales, según ha apuntado el comisario de Justicia, Didier Reynders.

Actualmente, los Estados miembro cuentan con sus propios regímenes de insolvencia, lo que constituye «un desafío» para las inversiones entre los países europeos. La propuesta de Bruselas incluye normas para preservar el status de insolvencia - para evitar acciones de los deudores que reducirían el valor que los acreedores pueden obtener- e introduce un régimen simplificado para microempresas, con el fin de abaratar los costes de liquidación y permitir la liberación de deudas de los propietarios.

Del mismo modo, se requiere a los Estados que emitan un resumen de los elementos fundamentales de sus leyes de insolvencia nacional para ayudar a los inversores a llevar a cabo inversiones dentro de la UE. Bruselas calcula que esta propuesta generará un beneficio de 10.000 millones de euros anuales. La regulación actual «provoca incertidumbre legal y obstaculiza las inversiones entre los Estados miembro, además de plazos excesivos de recuperación y altos costes judiciales», ha explicado Reynders. Las nuevas normas «asegurarán una igualdad de oportunidades -apoyando a los inversores, promoviendo el movimiento libre de capital y reforzando el mercado a través de salvaguardas y estándares comunes», ha añadido.

La iniciativa de Bruselas también busca reducir las dependencias externas, atrayendo a territorio de la UE las cámaras de compensación, las instituciones financieras que calculan las garantías y ejecutan los pagos asociados a derivados financieros. Actualmente, las empresas europeas contratan los servicios de organismos ubicados en Reino Unido, país que cuenta con un gran número de este tipo de compañías. La nueva normativa europea requerirá que «todos los participantes relevantes del mercado» mantengan cuentas activas en las cámaras de compensación de la Unión Europea. Esta medida, apunta Bruselas, «mejorará la gestión de los riesgos para la estabilidad financiera del bloque».