La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. / Efe

La luz marca este viernes su quinto récord consecutivo y Ribera plantea reformar las tarifas

El cambio propuesto por la ministra supondría incorporar un tramo fijo «un poco más alto» para evitar la elevada volatilidad. Este viernes la luz llegará a los 117,29 euros/MWh

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

El precio de la luz no toca techo. Este viernes volverá a marcar un nuevo máximo histórico por quinto día consecutivo, con un precio medio de 117,29 euros el megavatio hora (MWh), superando así el récord alcanzado este jueves de 115,83 euros, según los datos del OMIE (Operador del Mercado Ibérico de Energía, que gestiona los mercados de España y Portugal). Una escalada de precios que ha hecho tocar picos históricos en el precio del mercado mayorista desde el comienzo de la semana, coincidiendo además con la ola de calor que azota al país con temperaturas también máximas en muchos puntos de España.

El año pasado el precio de la luz en estos días era de unos 40 euros, por lo que el alza que ha experimentado es de casi el 200%. Este mismo jueves el precio ha triplicado el registrado hace justo un año, según los datos del OMIE. Por franjas horarias, el precio del 'pool' estará en todo momento por encima de los 100 euros, y oscilará entre los 128,54 euros/MWh que costará entre las 21:00 y las 22:00 horas, y los 101,52 euros que se pagarán entre las 4:00 y las 5:00 de la madrugada.

Uno de los principales causantes de la continua subida de los precios es el cambio climático, ya que responde a los derechos de emisión de dióxido de carbono (CO2) que buscan la transición hacia un modelo más verde. Pero no es lo único que afecta a este nivel nunca antes visto en los precios de la luz. Por ello, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha abierto la puerta a reformar la tarifa regulada de la luz (PVPC) para reducir su dependencia del mercado mayorista eléctrico ('pool'), que ahora está en máximos.

Eso sí, la ministra reconoció en una entrevista en La Ser que si se modifica la tarifa regulada puede incorporarse un tramo fijo «un poco más alto». «Tenemos que buscar cómo introducir cambios en la tarifa regulada, pero sabemos que las que disponemos son más baratas que las del mercado libre, en el que se paga una prima precisamente para evitar la volatilidad», explicó.

Así, detalló que desde el año 2013 la tarifa regulada ha permitido a 10 millones de usuarios acogidos a ella (frente a unos 17 millones del mercado libre) beneficiarse de un descuento. Pero reconoció que dado que se prevé que el mercado mayorista siga al alza, «probablemente» habrá que buscar una fórmula que lo solucione, como incorporar un tramo fijo «un poco más alto».

Empresa pública

Además, la vicepresidenta abrió la puerta a crear una empresa pública para gestionar las concesiones hidroeléctricas que vayan liberándose, para poder reducir la tarifa de la luz. Así, señaló que habría posibilidad de «disponer de toda la energía hidroeléctrica a través de un sistema de concesión distinto o a través de una empresa pública según se vayan liberando las concesiones hidroeléctricas, que permita intervenir o facilitar otra manera de ofertar energía«.

Aún así, afirmó que la subida del precio de la electricidad en el mercado mayorista «no tiene un gran impacto sobre los consumidores domésticos» y recordó que el Gobierno ya ha tomado medidas para reducir la factura como la bajada del IVA.

Bruselas no entra al debate

Y aunque el Ejecutivo sigue mirando a Bruselas como parte de la solución a esta escalada de precios, desde la Comisión Europea han contestado que el sistema actual es «eficiente» porque es un diseño que garantiza un suministro eléctrico «seguro y asequible» de energía de la forma más económica.

En este sentido, el portavoz comunitario Vivian Loonela señaló que los precios tan elevados de la luz en España se deben a una «combinación de factores» determinados principalmente por la «significativa» demanda global de gas y el mayor coste de los derechos de emisión de CO2. A ello se añade una «alta demanda» de electricidad por la recuperación económica y las condiciones climáticas. Además, desde la Comisión descartan entrar en el debate surgido y aseguran que los países pueden aplicar «salvaguardas» para proteger a los consumidores más vulnerables.