Los sindicatos esperaban «hace tiempo» que Torres tomara la decisión

Los integrantes de la mesa sectorial de Sanidad consideran que la salida de Teresa Cruz Oval de la Consejería marcará «un antes y un después», no solo en la gestión de la crisis del coronavirus sino también en el futuro sanitario canario

ODRA RODRÍGUEZ / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Las discrepancias de los sindicatos sanitarios con Teresa Cruz como gestora sanitaria han sido noticia prácticamente desde el inicio de la legislatura hace ya nueve meses. A ninguno de los representantes de los trabajadores cogió ayer por sorpresa el anuncio de su cese como consejera de Sanidad, aunque sí llamó la atención que el presidente del Gobierno canario, Ángel Víctor Torres, lo hiciera en este momento de emergencia sanitaria por el Covid- 19. «Hacía tiempo» que se esperaba esta decisión, apuntó ayer la mayoría de los sindicatos de la mesa sectorial de Sanidad (Cesm, Satse, CC OO, UGT , IC, Asaca y Sepca).

El cese de Cruz es resultado de una situación de conflictividad «alargada en el tiempo», señaló Ruymán Pérez, portavoz Intersindical Canaria (IC). «Sin entrar en luchas por posiciones políticas –afirmó– este sindicato está para defender a los trabajadores, y siente una enorme preocupación porque la situación actual no permite pasos en falso». Pérez hizo hincapié en que la responsabilidad de la situación de la sanidad canaria «corresponde a todos y es el momento de mirar por los profesionales y su salud, que está en peligro por la inacción de muchos».

En este sentido hizo un llamamiento para que el presidente del Gobierno y el nuevo consejero de Sanidad integre a «profesionales clínicos en el gabinete de crisis» para que den una «visión real» para tomar decisiones. Los catedráticos aportan mucho, pero más aún los profesionales sanitarios que están en primera línea y se les deja fuera».

José Alonso Tapia, de CC OO, indicó que «ya era hora porque desconocía el mundo sanitario y como tal actuó. Se ha tardado demasiado. Su gestión en esta crisis era excesivamente dogmática porque su empeño exclusivo fue que se combatiera el coronavirus solo con recursos públicos cuando no es así. No tenemos ni estamos sobrados de medios; ahora mismo la sanidad publica está reventada, sobresaturada por esa forma de encajar el problema. Tenía la posibilidad de poner a trabajar todos los recursos de Canarias, públicos y privadas, y no lo hizo. Y mientras, los sindicatos,negociando ERTE en la privada por una baja brutal de actividad al no derivarse pacientes y dejarles ayudar en este problema», sentenció.

Carmen Nuez, del sindicato de médicos de Las Palmas, señaló que su cese se «preveía hace tiempo pero no me lo imaginaba en este momento». «Solo espero que los políticos tengan altura de miras y trabajen juntos para salir de esta crisis», dijo.

Por su parte Asaca, Ayoze Betancor, apuntó que el sindicato está «centrado en salvar vidas y en arrimar el hombro, esté que esté. Creemos que es necesarios que todos estemos unidos». Leopoldo Cejas, de Satse, recordó que Cruz fue cuestionada incluso por su partido por lo que era un cese «anunciado», que tenía que haber ocurrido «hacía tiempo porque entonces la situación ya era tensa e insostenible». En este línea afirmó que en muchas ocasiones sus declaraciones no han sido «muy acertadas. En nuestra opinión se le quedó muy grande» la cartera.

Francisco Bautista, de UGT, por su parte, recordó ayer que desde septiembre pasado advirtió «de lo que se venía con el nombramiento de una personas que desconocía este ámbito, No podemos jugar con la vida de las personas por un guerra política interna». «Anoche fue un antes y un después», aseveró.