Los asesores critican las sanciones «desproporcionadas» por retrasar una cuestión formal. / Arcadio Suárez

Llegan las primeras multas de la Inspección por los ERTE y los asesores critican el exceso de celo

Se está sancionando por no comunicar al SEPE de forma previa el alta de un trabajador cuando se ha cumplido con todo. Esa formalidad sale cara

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

Las primeras sanciones impuestas por la Inspección de Trabajo a las empresas y entidades que han incumplido con las exigencias y requisitos para acogerse a la protección especial de los Expedientes de Regulación de Empleo Temporal (ERTE) están empezando a llegar a Canarias. La labor y la sanciones está más que justificada ante la picaresca de algunas empresas que, entre otras situaciones de las que ha dado cuenta la Inspección en las islas, tienen trabajadores en ERTE y cobrando de las ayudas públicas al mismo tiempo que están teletrabajando en sus casas. También se han detectado casos, según fuentes de la Inspección, de trabajadores rescatados de los ERTE para realizar jornadas parciales cuando en realidad las hacen completas, cobrando la prestación pública en fraude.

Sin embargo, en las últimas semanas las sanciones que se están comunicando no responden a una situación de fraude sino a un «cuestión formal y de carácter burocrático» en la comunicación al SEPE de las altas de los trabajadores que salen de los ERTE, lo que está generando un gran malestar entre los asesores laborales de Canarias que critica el exceso de celo. Estos profesionales no entienden que se puede multar con hasta 6.000 euros por trabajador el no comunicar «con antelación» al Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) el alta laboral de una persona que sale del ERTE y se incorpora al trabajo, cuando se ha realizado correctamente todo el procedimiento incluido su alta a la Tesorería de la Seguridad Social. «El empresario no está haciendo ninguna ilegalidad ni está en fraude. Él ha comunicado el alta del trabajador a la Seguridad Social pero por no comunicarlo al SEPE con antelación le imponen una sanción brutal», explica Carlos Talavera, portavoz del grupo de asesores laborales Equipo Covid19, creado en plena pandemia ante la necesidad de poner en común y aclarar las distintas normas que fueron aprobadas por el Gobierno estatal respecto a los ERTE y que daban lugar a numerosas interpretaciones y generaron muchas dudas.

Talavera explica que las empresas sí están comunicando el alta al SEPE pero el problema es que no lo hacen días antes de que se produzca sino con posterioridad por diversas razones, entre la que está la dificultad de todo el procedimiento. «Han cambiando los modelos a presentar varias veces, hay que presentar a tres sitios distintos toda la documentación y luego, hay un documento a presentar previo al SEPE y es imposible hacerlo previamente porque seguimos teniendo problemas de acceso a los registros y así todo, sancionan», se queja Talavera.

«Es inaceptable sancionar por una cuestión formal y cuando no hay fraude»

carlos talavera | portavoz del equipo covid19

Así todo, asegura que siempre lo comunican antes de final de mes para evitar que el SEPE autorice el pago de las prestaciones. «El empresario igual nos dice que quiere que al día siguiente empiece a trabajar una persona. Nosotros hacemos el documento, se lo remitimos al trabajador, lo mandamos a la Dirección General de Trabajo para informar de la modificación, a la Tesorería para darlo de alta y que conste que sale del ERTE y después hay que mandar un excel al SEPE para decirle que ese trabajador sale del ERTE o pasa de una jornada parcial a completa o lo que sea. Pues como esto último lo hagas dos o tres días después te ponen una sanción que es desmedida», indica Talavera.

6.000 euros de multa

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    la sanción que se está imponiendo a las empresas por cada alta que no comunican de forma previa al SEPE. Los asesores se quejan de que ellos cumplen con todo salvo con la formalidad de informar al SEPE por la dificultades del propio procedimiento.

El grupo Equipo Covid19, del que ya forma parte más de 220 asesores canarios, no culpa al SEPE de la situación sino a las directrices marcadas por el Ministerio a la Inspección de Trabajo y que, en su opinión, son «desproporcionadas». «Hay un compañero que esta semana le ha llegado una notificación por 12.000 euros por dos trabajadores. Estamos muy estresados y enfadados con todo esto», indica Talavera. Según aclara, el «celo» de la Inspección con este asunto «no evita ni destapa ningún fraude». «Sancionar el cumplimiento extemporáneo de una cuestión formal no evita ningún fraude. El trabajador no va a cobrar más ni el empresario tampoco», dice.

La Inspección recuerda que no comunicar incumple la norma

Desde la Inspección se recordó ayer en este sentido que a principios de julio se puso en marcha una campaña con el envío de cartas a las empresas para dejarles claro la obligatoriedad de comunicar al SEPE de forma previa la recuperación parcial o total de trabajadores de los ERTE. «La cuantía es por una falta de alta ya que no se comunica la reincorporación de un trabajador al SEPE. No es un capricho», apuntan.