La Eurocámara respalda la emisión de bonos para la reconstrucción postcoronavirus

La UE tendrá que reforzar significativamente su gran presupuesto para el periodo 2021-2027 y utilizarlo como garantía para la emisión de bonos que alivien la carga financiera de los Estados en la carrera de fondo hacia la recuperación postcoronavirus.

SALVADOR ARROYO / BRUSELAS

Esos son los dos elementos fundamentales de una resolución alumbrada por las cuatro grandes familias políticas en la Eurocámara (populares, socialistas, liberales y verdes) que ha salido adelante este viernes con un respaldo de 395 votos a favor frente a 171 en contra y 128 abstenciones.

Se presiona así a los Gobiernos para que ese presupuesto (conocido como Marco Financiero Plurianual en el argot de Bruselas) por los que apostaba hasta el estallido de la pandemia se incremente muy por encima de los 1,32 billones de euros. Rango que, en todo caso, ya era mucho más ambicioso que el planteado muchos meses antes por la Comisión Europea (1,12 billones) y desde luego a años luz de la pretensión que en febrero tenían países como Alemania, Holanda o nórdicos, que no querían rebasar el 1% de la renta nacional bruta de la UE.

Cuentas todas ellas que si ya antes se antojaban modestas, ahora la crisis ha revelado irrisorias. El nuevo paquete será masivo «de varios billones de euros», ha subrayado esta semana Ursula von der Leyen, aunque sin concretar. Porque la última palabra la tienen los Estados. Y en su última cumbre presencial, a finales de febrero, se bloquearon después de casi treinta horas de negociación.

La inversión necesaria para que Europa se levante «se financiaría con un aumento del MFF (las siglas en inglés de ese presupuesto plurianual), con los fondos e instrumentos financieros existentes de la UE y con bonos de recuperación garantizados por el presupuesto; este paquete no debe involucrar la mutualización de la deuda existente y debe estar orientado a futuras inversiones», se recoge en la propuesta aprobada por el legislativo como parte de un gran paquete de acción contra la Covid-19.

Las emisiones de deuda quedarían supeditadas a inversiones para contrarrestar el impacto de la pandemia c on una reconstrucción que no dejaría de lado ni los objetivos climáticos ni la apuesta por el desarrollo digital. Los bonos no darían colchón a los ratios de endeudamiento actuales. Una precisión que ha sido clave para sortear las diferentes sensibilidades norte-sur sobre la mutualización, como el hecho de que al final se apueste porque sea el ‘presupuesto de todos’ el que aporte esas garantías sin condicionar las emisiones de deuda soberana de cada país.

Coronabonos, no

De hecho, entre el centenar de mociones que se votaron a lo largo del jueves en la Eurocámara, hubo una parcial de los Verdes, respaldada por la familia de izquierda del GUE (en la que se encuentran los diputados de Unidas Podemos), que abogaba por la activación expresa de coronabonos. Obtuvo 282 votos a favor y 326 en contra. Ese rechazo llevó a los Verdes y al GUE a abstenerse en la votación telemática sobre los bonos de reconstrucción.

La cuestión es que con ella encima de la mesa los eurodiputados mandan un mensaje claro a las capitales sobre cómo se ha de fraguar el ‘nuevo plan Marshal’ de Europa, de cara a la ‘videocumbre’ que los jefes de Estado y de Gobierno mantendrán el próximo día 23. En esa ‘conexión’, los líderes autorizarán formalmente otra movilización de fondos; la del medio billón de euros que pactaron sus ministros de Economía el pasado Jueves Santo. 240.000 millones para financiar deuda pública a través del fondo de rescate; 200.000 para pymes desde el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y 100.000 millones más con una emisión de deuda a cargo de la Comisión Europea para ERTEs y ayudas a los autónomos.

La Eurocámara ha aprobado también dentro del masivo paquete contra la pandemia una flexibilización del uso de todos los fondos europeos para combatir el coronavirus (los de Cohesión, Desarrollo Región y el Social Europeo), medidas específicas para mitigar el impacto en el sector pesquero y la agricultura y el desbloqueo de más de 3.000 millones de euros en apoyo al sector sanitario y a la creación de una reserva de material médico.