Construcción

La domótica gana protagonismo

29/06/2018

En la actualidad, las casas incorporan la domótica para mejorar la seguridad, comodidad y la eficiencia de los hogares, con un ahorro energético de más del 26%. Las ‘smart homes’ son capaces de aprender y adaptarse a las costumbres, horarios, hábitos y preferencias del usuario.

La domótica ya es un elemento más en las viviendas del siglo XXI, incorporada, integrada y en continua evolución. Estos sistemas inteligentes automatizan los servicios en el hogar, con mejoras en la comodidad, la seguridad o el ahorro energético, entre otras funcionalidades. Apuntando como uno de los sectores con más futuro y proyección, la domótica de las casas inteligentes y los smartphones de última generación se dan la mano, de forma que todos los servicios de la vivienda están a un simple toque en la pantalla del teléfono.

El denominado internet de las cosasha acelerado los procesos de desarrollo de este fenómeno, que actualmente está al alcance de todos, como un nuevo modelo de vida en el que los hogares piensan por sus inquilinos. Hasta el momento, los sistemas más utilizados y habituales en las casas guardan relación con la iluminación, la videovigilancia, el ahorro de energía o el control de la temperatura, pero cada año se suman más opciones y servicios al día a día.

Desde el smartphone, tablet o incluso la televisión, el usuario puede controlar todos los elementos del hogar inteligente e integrado, desde las persianas, la aspiradora, el sistema de riego del jardín, la apertura o cierre de toldos en caso de lluvia o viento, conectarse de forma remota a las cámaras de su casa desde la otra punta del planeta o programar el baño, los electrodomésticos, y modificar los servicios según las circunstancias que detectan sus sensores, así como alertar de fugas y posibles peligros.

Además, la interconectividad de dispositivos se incorpora a las viviendas, al igual que el reconocimiento biométrico de voz o incluso con asistentes virtuales similares a Siri o Alexa, de los dispositivos Ios y Android.

Experiencia ‘Smart Home’

La domótica en los hogares tiene como valor añadido fundamental la capacidad de aprender los hábitos y el comportamiento del usuario, de forma que se adapta a las costumbres y aplica sus servicios en relación a las necesidades que detecta. De esta forma, sabiendo el horario de trabajo del inquilino, la vivienda abrirá las persianas y programará los electrodomésticos para el desayuno y una rutina más cómoda, modulará la calefacción en el horario de regreso y a través de las huellas dactilares abrirá las puertas y planificará los programas de televisión favoritos del usuario del hogar.

Además de pensar y adaptarse a las rutinas del morador, las nuevas casas inteligentes usan la domótica para mejorar la seguridad y eficiencia, optimizando los recursos si detecta que la vivienda está vacía con un ahorro energético de más del 26%.

Monitorización

Del mismo modo, esta experiencia tecnológica incluye un sistema de monitoreo de salud automatizado y predictivo, que mediante inteligencia artificial permite identificar situaciones de riesgo como caídas, infartos, accidentes, con asistencia telefónica, control de niveles de colesterol y azúcar, control de los niveles de sueño y estudio del ejercicio y descanso, así como la medición y gestión de la calidad del aire en el hogar. Un mundo de ventajas a golpe de informática.

Al alcance de todos

Instalación

Domotizar una vivienda, ya sea por un propietario o inquilino, de obra nueva o de segunda mano, está al alcance de todos los bolsillos, ya que es posible incluir el sistema de redes y conexiones en la estructura durante la construcción de los inmuebles o añadirla a las instalaciones ya existentes.

Inteligente

La instalación de una red domótica en una vivienda puede oscilar entre los 1.500 y 3.000 euros, según el nivel de prestaciones y si se trata de una red básica, media o intermedia. Teniendo en cuenta el ahorro energético y la mejora en eficiencia, el usuario puede recuperar la inversión en unos años, lo que deja atrás el momento en los que tener una casa inteligente era beneficio de unos pocos para ser un valor a la altura de todas las carteras.

Presente

La ‘smart life’ ya no es el futuro, sino que es el presente, y así lo demuestran países europeos como Francia, Bélgica, Alemania que están mucho más avanzados en este sector y conciben estas prestaciones en todo tipo de inmuebles de nueva construcción y en las reformas.