La crisis de Thomas Cook, una nueva amenaza para Canarias

18/09/2019

El turoperador británico solicita la protección judicial frente a acreedores en Estados Unidos. La compañía debe someter a votación el plan de reestructuración antes de octubre para evitar la quiebra. Sus aerolíneas suman 2,6 millones de pasajeros en los vuelos con las islas hasta agosto

Las dudas que se abren de nuevo en torno a la capacidad del turoperador británico Thomas Cook de solventar sus problemas de liquidez han reactivado una alarma en el destino turístico canario que se suma a la incertidumbre sobre las consecuencias del brexit, el freno de las grandes economías europeas y la subida de los precios del combustible.

Según informó ayer Bloomberg, la agencia de viajes británica ha solicitado la protección judicial frente a acreedores en Estados Unidos. Siempre según esta fuente, la compañía presentó la solicitud de protección por bancarrota según el Capítulo 15 en el Distrito Sur de Nueva York, de acuerdo con documentos judiciales con fecha del 16 de septiembre.

El capítulo 15 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos protege a las empresas extranjeras de demandas de acreedores estadounidenses mientras se reorganizan en otro país. La solicitud también puede desencadenar el pago de seguros por incumplimiento de deuda de Thomas Cook.

El turoperador británico anunció a finales de agosto un acuerdo con el grupo inversor chino Fosun y con sus acreedores (bancos y «la mayoría» de tenedores de bonos) para inyectar 991 millones de euros que ayuden a sacar a la empresa de la grave crisis financiera que atraviesa.

Según detalló entonces la empresa, el grupo chino Fosun, que ya tiene el 18% de la propiedad de la compañía británica, aportará 450 millones de libras (495,8 millones de euros) y a cambio se quedará con el 75% del capital del negocio de turoperación, que supone tres cuartas partes de los ingresos de Thomas Cook y con el 25% del negocio de líneas aéreas. Los acreedores de la operadora de viajes británica votarán el 27 de septiembre este plan de reestructuración.

En este contexto, la prensa británica se ha hecho eco esta semana del riesgo de que no se cierre finalmente el acuerdo por la oposición de un grupo entre los tenedores de bonos, cuyo respaldo necesita (tres cuartos como mínimo).

Otros medios han publicado que la Autoridad de Aviación Civil británica (CAA) estaba preparándose ya ante una posible actuación de rescate ante una hipotética quiebra de las aerolíneas y del turoperador de Thomas Cook, un extremo que no ha sido confirmado oficialmente por este organismo. El objetivo, según estas publicaciones, sería atender a los clientes que puedan verse afectados durante sus vacaciones si finalmente no se produce una solución económica para el mayorista.

Las consecuencias para Canarias de la quiebra de Thomas Cook serían palpables: sus aerolíneas han sumado 2,6 millones de pasajeros en las rutas con el archipiélago (llegadas y salidas) entre enero y agosto de este año, una cifra que solo supera su gran rival, TUI, que roza los 3,4 millones de viajeros en el destino en lo que va de 2019.

Por islas, el mayorista acumula 730.337 pasajeros en las conexiones con Gran Canaria en estos ocho primeros meses del año; 817.717 en Tenerife; 490.597 en Lanzarote; 479.741 en Fuerteventura; y otros 80.106 en La Palma.

Thomas Cook es así una pieza clave del entramado aéreo de Canarias: sus aerolíneas unen las islas con los principales emisores de turistas, entre ellos Reino Unido, Alemania y los países nórdicos.