Kiessling: «No es fácil de entender pero soy empresario de corazón»

El presidente y fundador del grupo empresarial Loro Parque afronta con la ilusión de un niño ante zapatos nuevos el estreno del acuario Poema del Mar. En esta entrevista recuerda cómo empezó esa idea que hoy se hace realidad y también los avatares del parque acuático.

Francisco Suárez Álamo
FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO

¿Qué necesidad tenía usted de embarcarse en un proyecto como el acuario Poema del Mar de Las Palmas de Gran Canaria?

— No sé si esto es fácil de entender pero soy empresario de corazón. Para mí es muy importante crear empleos, tener a gente a mi alrededor y me gusta, en lugar de gastarme el dinero en grandes yates o aviones, crear nuevas atracciones.

Lleva unos cuarenta años ya en Canarias, concretamente en Tenerife...

— 47 exactamente.

¿Le costó tomar la decisión de que la inversión del acuario y del Siam Park no se realizaran en Tenerife?

— Eso no fue fácil, es verdad. Pero he tenido aquí [en Gran Canaria] unos señores que estaban tan convencidos de que para mí era bueno invertir en Gran Canaria, que les hice caso. Uno era el presidente de la CEOE de Tenerife [José Carlos Francisco], otros eran el anterior presidente del Cabildo [José Miguel Bravo de Laguna], el entonces alcalde de la capital [Juan José Cardona]... y francamente estábamos sentados aquí, en este hotel [el Santa Catalina], discutiendo el proyecto del Siam Park en la isla, que no sabíamos donde hacerlo y Marco Aurelio [alcalde de San Bartolomé de Tirajana] nos ayudó mucho visitando terrenos, entre los que estaba El Veril.

Imagine que se encuentra en la calle a alguien que no tiene muy claro si visitar o no el acuario. ¿Qué le diría para convencerlo de que sí haga la visita?

— Yo le daría vuelta a esa pregunta en una cierta medida. ¿Saben ustedes cuántos tiburones mueren cada año?

Pues no.

— Mueren entre 100 y 300 millones anuales. Es una cifra impresionante. Ahora ya empezamos a oír que el atún rojo está en peligro de extinción y el único animal que verdaderamente vive bien son los cetáceos. ¿Por qué viven bien los cetáceos? Muy simple porque en los años 50 empezaron a ser populares los cetáceos con las películas de Flipper y luego llegaron los delfinarios, y eso provocó que esa especie contase con mucho cariño de la gente. Creo haber respondido un poco a la pregunta suya: el que no tenga muy claro si hace la visita, debe entrar para ver la belleza de nuestra naturaleza. Espero convertir a esa persona en alguien que salga diciendo que hay que proteger a los animales.

En materia de promoción turística, su grupo ha conseguido que Loro Parque y Siam Park sean conocidos como parte de la isla de Tenerife. ¿Cree que pasará lo mismo en la isla de Gran Canaria? ¿El acuario Poema del Mar será un argumento para que venga turismo a la ciudad?

— Eso depende muchísimo de las autoridades. En el tiempo de José Miguel Bravo de Laguna yo tenía la impresión de que él estaba muy interesado en trabajar juntos publicitariamente con nosotros en el mismo producto. Él tenía esa idea de que El Veril y el acuario podían servir para hacer publicidad conjunta de la isla. Yo estaría muy interesado en la continuación de esa idea.

Su empresa participa siempre en las grandes ferias turísticas con un estand propio junto al de Canarias. ¿Falta mayor colaboración entre empresas de servicios turísticos y administraciones públicas?

— Es algo que llevo reclamando a Promotur [empresa de promoción del Gobierno de Canarias] desde hace muchísimos años. Es verdad que hay otras empresas que pueden ir a reclamar lo mismo pero nosotros somos una referencia. Loro Parque y Siam Park son casi tan conocidos como Tenerife, y esto es así porque hemos hecho muchísimo proyectando nuestro nombre y trabajando por nuestra reputación. Pienso solo en el congreso de papagayos, en el que traemos a unas 800 personas de todo el mundo. ¿Qué repercusión tiene eso? Ahora aquí en Gran Canaria espero tener apoyo, mientras que con Promotur no lo tenemos. Tengo que hacer cada año mi propio estand al lado del estand canario para estar presente en las ferias.

¿Y por qué no ha conseguido convencer a Promotur para esa colaboración?

— No lo sé. Tengo dos empresas que son nombradas mundialmente como número uno en su sector y no conseguimos estar en el paquete conjunto de promoción solo porque somos empresa privada. Eso, desde luego, no es un incentivo para que un empresario privado siga invirtiendo.

En Tenerife usted es también hotelero, con el Botánico, otro hotel de referencia, en el Puerto de la Cruz, donde está Loro Parque. ¿Aspira en Gran Canaria a lo mismo?

— Sí, sí. En el Siam Park seguramente pondremos un hotel, ya tenemos el arquitecto y ya estamos planeándolo. Si todo va bien, lo abriremos en dos años o dos años y medio.

Si le dejan junto al acuario, ¿también lo hace?

— Si me dejan, lo hago; si no me dejan, no lo hago [sonrisas].

En alguna ocasión ya ha dicho usted que estaba a punto de tirar la toalla porque en El Veril le ponían muchas pegas. ¿Ha tenido la sensación de que con ese proyecto de parque acuático ha faltado apoyo político?

— [Silencio]. Yo quiero estar siempre bien con todo el mundo... De vez en cuando pareció que no lo teníamos pero últimamente parece que sí lo tenemos.

¿Tiene más proyectos en la cabeza?

— Sí

¿Pero qué le queda por hacer?

— Eso ya será cuestión de mi hijo porque yo, no sé si lo sabe, cumplí 80 años hace unas semanas. Mi mayor ilusión es tener cuando me marche de esta tierra dos mil empleados, dos mil familias en mi grupo. Es todo un reto.

¿Ya se siente más canario que alemán?

— No quite lo de alemán en mí [sonrisas].

¿Cuántos días al año de media pasa en Canarias?

— Unos 300 días en Canarias, 30 días en Alemania y el resto viajando por todo el mundo.

Con esos 47 años en Canarias a sus espaldas, ¿le gusta más la Canarias de hoy o echa en falta algo de aquellas islas que conoció hace casi medio siglo?

— Me gusta cada día Canarias. Cada día cuando me levanto y veo el buen clima, la naturaleza, las gentes, que son amables, que son sonrientes, me gusta... Mi mujer y yo agradecemos cada día que hicimos ese movimiento de cambiar nuestra vida para estar aquí.

Si se encuentra con alguien que le dice que un animal en un acuario está sufriendo, ¿qué le diría?

— Con esa pregunta tengo que enfrentarme cada día. No es que me lo imagine, es que me lo dicen a cada momento. A esa persona le digo: ¿conoces tú la libertad? ¿Sabes lo que le espera a un animal en libertad? La libertad está fundida sobre la base de comer y ser comida, y esos animales en libertad se enfrentan a eso todos los días. En el caso nuestro no tienen esa libertad de ir a donde quieren, pero por contra tienen la seguridad de su vida, la seguridad de su comida, la seguridad de estar a salvo en cada momento. Estoy haciendo ahora una carta abierta para explicar esto y responder a los ataques que sufro continuamente.