El expresidente de CaixaBank Isidro Fainé (d) conversa con su abogado a su llegada este viernes a la Audiencia Nacional / EFE

Fainé declara que conoció por Brufau el «encargo» sobre Sacyr

El presidente de la Fundación Bancaria La Caixa niega al juez su participación en la contratación de Villarejo y el responsable de la petrolera lo atribuye a su jefe de seguridad

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

El presidente de Repsol, Antonio Brufau, y el de la Fundación Bancaria La Caixa, Isidro Fainé, han declarado este viernes como investigados en la Audiencia Nacional en el marco del 'caso Villarejo'. El juez instructor, Manuel García-Castellón, citó a ambos el pasado 15 de abril al apreciar indicios de un presunto cohecho en el marco de la pieza separada número 21, relativa a los servicios contratados por ambas sociedades al comisario jubilado José Manuel Villarejo para que espiara en 2011 y 2012, presuntamente, a Luis del Rivero, entonces máximo responsable de Sacyr Vallehermoso. La constructora se había aliado con la petrolera mexicana Pemex para ampliar su participación en Repsol.

Fainé declaró por espacio de una hora. Según fuentes próximas al expresidente de La Caixa, negó cualquier «irregularidad» por su parte en la investigación de la contratación de la empresa Cenyt, propiedad de Villarejo. «No tengo el más mínimo conocimiento. Ni participé en la selección, ni en la contratación, ni en el pago del proveedor, ni tenía la más mínima idea de la empresa que Repsol había contratado ni de quién era Villarejo, ni mucho menos si se había contratado a un funcionario de policía en activo«, ha declarado.

El banquero, además, ha señalado que Brufau le comentó el «encargo» por la conveniencia de tener más información empresarial sobre el «pacto Sacyr-Pemex, para poder responder a éste desde una dimensión corporativa». «Me informó de que Repsol ya tenía contratado un encargo, que lo llevaba su director de seguridad corporativa (Rafael Araujo), y me propuso compartir la información sobre el pacto».

Sobre la información que recibió en aquella época de estos trabajos de seguridad, Fainé también ha comentado al juez que «de vez en cuando» se reunía con su director de seguridad en CaixaBank, Miguel Ángel Fernández Rancaño, para hablar de estos servicios, aunque la información que le aportó era «de muy escaso interés». «Nunca me entregó informes ni documentos ni me habló de conversaciones o información personal sobre Luis del Rivero (entonces presidente de Sacyr)».

Brufau se desentiende

De forma posterior declaró como investigado en el juzgado de la Audiencia Nacional el presidente de Repsol. Según fuentes jurídicas, Brufau ha afirmado que su secretario general Luis Suárez de Lezo le trasladó que se iba a contratar con una empresa externa de inteligencia financiera para conocer las pretensiones del pacto Sacyr-Pemex. Un cometido, en todo caso, que dependió directamente del departamento de Seguridad, dirigido entonces por el investigado Rafael Araujo, comisario jubilado como Villarejo.

Así, Brufau también ha negado conocer los pormenores del contrato, de la empresa Cenyt, del papel de Villarejo o de su condición entonces de funcionario en activo.

En su auto de imputación de 26 páginas, el juez García Castellón justificó la investigación para aclarar la presunta responsabilidad penal de Brufau y Fainé, «una reacción conjunta promovida» por ambos en «confluencia de intereses». Se trataba de frustrar esta alianza que habría permitido a Del Rivero tomar el control del accionariado de la petrolera española, donde Caixabank era accionista de referencia.

La resolución detallaba que el precio de los servicios pagados a la empresa de Villarejo ascendió a 389.400 euros, a cambio de los cuales se hicieron seguimientos y se recogieron tráficos de llamadas y datos privados del constructor murciano y otros implicados en esta operación. Este fue el caso del hijo de Del Rivero y de uno de sus colaboradores: Rodrigo Álvarez, que era el encargado de Seguridad de Sacyr. El propio empresario murciano había pedido al juez la imputación de quienes en aquellas fechas eran presidentes de estas compañías.

El instructor expuso en su auto que en el informe 'compliance' que Repsol presentó al juzgado para investigar el contrato con Villarejo ya «se apunta la intervención de Brufau en la contratación de Cenyt».«Recoge dicho informe que probablemente en alguna de las habituales conversaciones que Brufau mantenía con Fainé, apuntando así también a éste, y dada la confluencia de intereses de ambos en defenderse frente a Del Rivero y Pemex, acordaron compartir los servicios de información contratados a Cenyt».

Sacyr: «auténtico concierto hostil»

No obstante, no sólo un informe de la petrolera apunta a la implicación del presidente, ya que a Villarejo también se le intervino ingente documentación relativa al llamado 'proyecto Wine'. Detalla, por ejemplo, un acta de una reunión en la que participaron los exjefes de seguridad de Repsol y Caixabank, Araujo y Fernández Rancaño, respectivamente, con «algún miembro del Grupo Cenyt» en la que se dejó constancia de que Brufau «se mostraba interesado en el contenido de la investigación, informándose de manera directa» a través de Araujo.

«También los intervinientes en la reunión reconocieron la confluencia de intereses entre Brufau y Fainé en la investigación sobre Del Rivero, así como la actuación conjunta de ambos en esa contratación», añade el auto.

Para el juez, se infiere «la indiciaria participación» del presidente de Repsol así como de los directivos Luis Suárez de Lezo, Joaquín Uris y Juan De Amunátegui, quienes «estuvieron al tanto de la contratación y de la investigación» sobre Sacyr. Suárez de Lezo, quien fuera hasta diciembre de 2019 secretario general de Repsol, declaró ayer que él no encargó a Araujo que contratara a la empresa de Villarejo y ha calificado la operación de Sacyr y Pemex de «auténtico concierto hostil». El objetivo, afirmó, según fuentes jurídicas, era desintegrar la compañía, «robar» la tecnología de Repsol de aguas profundas y quedarse además con profesionales cualificados.

En ese contexto es donde entra Villarejo, pero el exdirectivo de la petrolera subrayó ayer que Brufau no dio orden previa para su contratación, por lo que se deduce que Araujo, según lo sostenido por Suárez de Lezo, partió la iniciativa de contratar al comisario como empresa externa.

En el caso de Fainé, el exjefe de Seguridad Fernández Rancaño admitió en diciembre pasado al juez que despachó con el entonces presidente del banco sobre el encargo que, junto a Repsol, realizaron a la empresa de Villarejo. Es decir, dio por supuesto que el banquero estaba al tanto de estos trabajos contra Sacyr.