Paschal Donohoe, nuevo presidente del Eurogrupo. / Efe

Irlanda coge el timón del Eurogrupo con su fiscalidad en el punto de mira

Donohoe asume el cargo en vísperas de que el Tribunal de la UE decida sobre exenciones de su país a Apple por 13.000 millones

SALVADOR ARROYO Bruselas

Paschal Donohoe ya es oficialmente el cuarto presidente en la historia del Eurogrupo. Desde este lunes, el irlandés tiene el control de la agenda del consejo informal de ministros de Economía y Finanzas de los Diecinueve países que forman el euro. Culmina el mandato del socialista Mario Centeno y arrancan dos años y medio de control de Donohoe después de que el pasado jueves ganase el cargo por un supuesto voto tránsfuga que apeó a la favorita, la socialista española Nadia Calviño. El irlandés coge el timón y en cuestión de horas podría estallarle un asunto doméstico de alcance global: 'el caso Apple'.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea tiene previsto emitir este miércoles veredicto sobre un asunto que evidencia esa fiscalidad laxa que Irlanda tiene hacia las grandes multinacionales con sede en el país y que lleva a considerarla como uno de los 'paraísos fiscales' dentro de la UE; lo mismo que sucede con Países Bajos, Luxemburgo o Bélgica, también señalados por Bruselas. La Comisión Europea reclamó en 2016 a la compañía de la manzana mordida que reembolsara 13.000 millones de euros a las arcas de Irlanda en impuestos no satisfechos. Irlanda se negó a cumplir con esa recaudación. Y recurrió de la mano de Apple al alto tribunal europeo.

Irlanda teme que un veredicto contrario provoque la fuga de las grandes multinacionales

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El pulso judicial no va a terminar con ese dictamen que se espera negativo. Se podrá volver a apelar. Así que la contienda podría durar años. Pero el mensaje de los jueces sí volvería a poner en entredicho la imagen de un país que, por otra parte, se viene oponiendo sistemáticamente a la imposición de una tasa digital europea a las grandes tecnológicas (Google, Facebook o la propia Apple) por evidente propio interés, justo lo contrario de lo defendido por España, Francia o Italia.

Un fallo favorable a Bruselas se ve con temor en el nuevo gobierno tripartito de Dublín. Irlanda tendría en perspectiva un ingreso extraordinario vía impuestos. Pero se enfrenta al riesgo de que otros países reclamen su parte de una 'tajada' que en realidad surge de la actividad económica que la empresa de Tim Cook tiene en otros territorios de la UE. Desembarcó en los años ochenta en Europa fijando su sede central en Irlanda, donde cuenta con más de 6.000 empleados. Y desde allí canaliza los ingresos de la práctica totalidad del territorio.

Más riesgos

El otro riesgo que inquieta es que Apple pliegue. Que un golpe de 13.000 millones de euros la disuada de mantener su inversión en el país, asuste a otras multinacionales afincadas allí y tenga un efecto directo en el empleo. Todo ello siempre visto con perspectiva a muy largo plazo. Porque, se insiste, el fallo inminente de la Corte de Luxemburgo no es definitivo.

Donohoe, cuestionado nada más ser elegido por esa tasa digital paneouropea que incluso se ha convertido en una de las claves de ingresos potenciales del presupuesto de la Unión a largo plazo (2021-2027), la colocaba en las prioridades de su agenda. «Tendrán que pagar más impuestos ahora y en el futuro, e Irlanda desempeñará un papel para lograrlo», aseguraba. Tiempo al tiempo.