El presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Luis Ibarra. / C7

Entrevista a Luis Ibarra. Presidente de la Autoridad Portuaria

«La Luz inicia en 2023 una nueva etapa hacia su industrialización con la 'eólica offshore'»

Ibarra destaca la buena salud financiera del organismo, que cuenta con una tesorería de 100 millones de euros. «Cuando llegué había solo 1,5 millones», afirma

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

– El puerto de Las Palmas ha salido airoso de tres años de pandemia. Ahora comienza el año 2023 y se abre una nueva etapa. ¿Mantendrá el puerto los buenos resultados?

– El año 2023 va a ser un año disruptivo para este puerto. Llevamos trabajando desde hace tiempo para generar nuevas actividades que lo diversifiquen, por ejemplo el 'offshore eólico', que abrirá una nueva actividad que contribuirá a la industrialización de Canarias. También tenemos un proyecto importante en el sector de las reparaciones navales, con el taller para veleros y embarcaciones deportivas de gran porte, está la granja de pulpos de Nueva Pescanova que es una apuesta por la acuicultura en tierra y el proyecto de la pesca fresca de Frisu, que es una gota en el océano, pero nos ha costado mucho. También está el avanzar en el proyecto Puerto-Ciudad, con la creación de un gran área verde en el entorno de Santa Catalina y el acuario.

– ¿Sabe cuándo conseguirá la granja de pulpos el 'sí'' definitivo de la Consejería de Transición Ecológica?

–Esperamos que en 2023 empiece a ser ya una realidad. No tiene sentido que se siga demorando. En el Ayuntamiento ha superado todas las tramitaciones al igual que en la Autoridad Portuaria. También confiamos que a final de año esté operativo el taller de barcos de recreo que no entran en la instalación actual del muelle deportivo de Rodritol. Esto va a significar la consolidación global del sector de las reparaciones navales en La Luz y nos coloca en la hoja de ruta de las embarcaciones entre el Mediterráneo y el Atlántico. Además pone en valor la dársena de Sanapú y El Refugio para que atraquen estos barcos. Y lo más inmediato es el proyecto de Frisu, que en febrero pondrá en funcionamiento su fábrica de hielo para que los barcos artesanales de la cooperativa de San Cristóbal descarguen sus capturas. Ya en una segunda concesión nos solicitarán autorización para instalar un área de restauración en la nave que está al lado de la fábrica de hielo.

– Respecto a la parcela para la eólica 'offshore' el 31 de marzo concluye el plazo para la presentación de ofertas al concurso. ¿Tienen ya constancia de empresas interesadas?

– Canarias tiene una ventana de oportunidad con este proyecto que ha suscitado mucho interés. Este proyecto nos va a permitir dar un salto de calidad y creo que sería muy positivo que las empresas más pequeñas se asociaran con alguna grande para afrontarlo.

– ¿Entra el puerto en una nueva etapa hacia su modernización e industrialización?

–Efectivamente. El puerto va hacia su industrialización y la búsqueda de nuevos nichos de mercado. Se está cumpliendo con la hoja de ruta que se marcó hace una década. El 'offshore' no estaba previsto pero llegó y cubrió el hueco del proyecto del grano, de importación de Sudamérica y reexportación, que no salió adelante. Esto es más interesante. Hay que dar las gracias de que aquel proyecto no saliera adelante porque el que fuera así nos permite tener hoy este espacio para la eólica marina, que es el futuro.

– En mayo habrá elecciones y de sus resultados dependerá su continuidad. Lleva desde agosto de 2011 presidiendo la Autoridad Portuaria a excepción de 16 meses que estuvo fuera, ¿qué balance hace de estos más de diez años al frente del Puerto?

– El puerto ahora mismo está en una situación de mayor estabilidad, más diversificado y ha hecho un gran aprovechamiento de sus espacios públicos. En este tiempo fue fundamental la inversión de la naviera Armas en La Esfinge, con su terminal, que permitió liberar espacios y reordenar todo. También destaco el acuerdo con MSC, que prorrogó la concesión a cambio de mayor tráfico. Fue muy complicado cerrarlo y confío en que cumpla. En octubre se supone que traerán las nuevas grúas. Hoy también hay una estiba más ordenada

– ¿Qué le queda pendiente en caso de que no renovara en el cargo?

– Quedan los proyectos que le he comentado. El 'offshore eólico' no va a ser fácil pero hay que apostar por ello. La descarbonización es clave y el espacio que tiene el puerto va a ser vital en los próximos años. Nos hemos adelantado a una necesidad que va a ser tremenda a medio plazo. Esto es un trabajo continuo con la comunidad portuaria que no será fácil.

– ¿De qué se siente más satisfecho?

– Sin duda, de haber llegado a un compromiso con Antonio Armas para que hiciera la inversión en la Esfinge, que fue la primera privada en un puerto español. Esto permitió liberar muchos espacios. El proyecto de Puerto-Ciudad y el de Sanapú se ha hecho posible porque Armas se trasladó. También liberó metros en Cambulloneros, donde están las concesiones del aceite de pescado y de lubricantes. El espacio que dejó en León y Castillo nos permitió colocar allí las gabarras. Al final, ha sido una reordenación de cientos de metros cuadrados para seguir optimizando el puerto. También estoy satisfecho de la situación financiera. Cuando llegué había un millón y medio de euros en tesorería y ahora rozamos casi los 100 millones. En cuanto a la deuda nos quedan en 2024 seis millones, cinco en el 2025 y 1,5 en el 2026 y en el 2027. En total, unos 15 millones de deuda, que es muy poco y cuando llegué eran 146 millones.