La inflación baja al 7,3% en octubre pese a que los alimentos están disparados

La cesta de la compra sube un 15,4%, la tasa más alta de la serie histórica, con la verdura, el pollo, la leche o los huevos un 25% más caros que en 2021

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

Los precios se moderaron en octubre y encadenaron tres meses de desaceleración. La tasa de IPC fue del 7,3% a nivel interanual, según confirmó este martes el INE, lo que supone una reducción de punto y medio respecto al mes anterior, cuando también había caído en esa proporción. Por lo tanto, desde el pico que alcanzó la inflación en julio del 10,8% -la tasa más alta de la serie- supone una reducción de más de tres puntos porcentuales menos en dos meses.

Esta moderación se debe fundamentalmente al abaratamiento de la electricidad -y en menor medida del gas- respecto a los precios de hace un año. Así, el grupo que destaca por su influencia a la baja en la tasa de IPC es el de Vivienda, que disminuye más de 11 puntos en octubre hasta el 2,6% precisamente por la bajada de la electricidad y del gas frente a la subida de octubre de 2021. También el vestido y calzado, por la nueva temporada de otoño-invierno, subió menos este año que en 2021 (1,4%, dos puntos y medio menos que en septiembre).

Pero la mala noticia para los hogares españoles es que la cesta de la compra sigue por las nubes. Los alimentos se encarecieron un 15,4% en un año, con una tasa que subió un punto desde septiembre hasta situarse en el punto más alto desde el comienzo de la serie histórica en enero de 1994. Sobre todo destaca el encarecimiento del azúcar (42,8%), las legumbres y hortalizas (25,7%), el pollo (18,3%), la leche (25%), los huevos (25,5%) y el aceite (24%).

En términos mensuales (octubre sobre septiembre), el IPC registró un repunte del 0,3%, mayor del adelantado hace quince días por el INE del 0,1%. Se debe sobre todo al encarecimiento en el último mes de la fruta (8,5%) y las verduras (5,1%), mientras que la electricidad bajó un 22,5% y el gas un 6,4%.

La subyacente sigue muy alta, casi ya alcanzando la tasa general. Este índice, que no tiene en cuenta alimentos frescos ni energía, se mantuvo en octubre en el 6,2%, lo que la sitúa solo 1,1 puntos por debajo de la tasa de IPC general.

Por comunidades autónomas, la inflación se moderó en todas. La tasa más elevada se dio en Castilla-La Mancha (8,6%), seguido de Navarra (8,45) y Castilla y León (8,1%). Las que registraron una tasa más baja en octubre fueron Madrid (6,3%), Cataluña (6,8%) y País Vasco (6,9%).

La segunda tasa más baja de la eurozona

Fuentes del Ministerio de Economía destacan que el descenso de más de punto y medio en la tasa de inflación en octubre confirma que las medidas «funcionan» y que España «es capaz de crear empleo y reducir la inflación». A su juicio, «se está doblegando la curva de los precios» ya que la inflación se ha reducido un tercio gracias a las medidas del Gobierno.

Entre las medidas aprobadas por el Ejecutivo se encuentran el mecanismo ibérico (tope del precio del gas para producir luz que se aplica desde mediados de junio), la rebaja del IVA al 5% en el precio de la luz y del gas, el tope del 2% de subida de los alquileres de vivienda o la reducción de los precios del transporte.

Con estos datos, España se sitúa como el segundo país con una tasa de inflación más baja de la eurozona, solo por detrás de Francia, lo que «beneficia a la competitividad», explican las mismas fuentes.

Y es que la situación ha cambiado por completo. Hasta el verano la inflación en España era una de las más altas de Europa, con una tendencia ascendente que comenzó con el estallido de la guerra y tocó su techo en julio al marcar una tasa del 10,8%. A partir de ese momento, los precios comenzaron a experimentar una subida más moderada respecto a los registros de hace un año hasta cerrar octubre en el 7,3%.

Nada que ver con lo que ha ocurrido en los países del entorno. La inflación media de la eurozona comenzó el año en el 5,1%, un punto por debajo de la española, pero ha ido experimentando un alza progresiva mes a mes hasta que en octubre tocó su máximo histórico en el 10,7%.

Algunos como Países Bajos (16,8%), Bélgica (13,1%) e Italia (12,8%) se sitúan a la cabeza con tasas que duplican a la española. La razón fundamental detrás de esta disparidad es la falta de un mercado único europeo para la energía, cada país tiene su mercado y ha implementado medidas diferentes para aliviar los precios. Los expertos consultados coinciden en que la inflación tocó techo en verano en España y que ahora se comenzarán a moderar aunque mantendrán tasas altas durante lo que queda de año y aún durante la primera mitad de 2023.

El consumo de frescos se desploma por los altos precios

El encarecimiento de la cesta de la compra está recortando el consumo de las familias. Esta contención del gasto se ve especialmente reflejada en la compra de productos frescos, que este año ha caído un 3,2% según los datos de IRI Worldwide en una jornada organizada por Aecoc, la patronal de los fabricantes y distribuidores.

Los productos frescos representan el 30% del gasto total de la cesta de la compra de las familias españolas, lo que indica la subida de precios pese a la ralentización del consumo. Así, el informe de la consultora destaca que el marisco ha visto caer su consumo un 16%, el pescado un 11% y las verduras y hortalizas un 4,1%. Casualmente son tres de las categorías que más se han encarecido en el último año, según los datos que publica este martes el INE.

La caída del volumen de compra de productos frescos en lo que va de año es notablemente superior a la del conjunto de productos de gran consumo, que ha descendido un 0,5%. En general, la facturación del sector ha crecido un 5,3% por la subida de precios.