Inversores en la Bolsa alemana. / reuters

El impacto de la inflación en el consumo golpea la confianza de los inversores

El índice Sentix, que mide la percepción de analistas financieros e inversores institucionales sobre la actividad en la zona euro, encadena seis meses en negativo, su peor racha desde el estallido de la pandemia

Clara Alba
CLARA ALBA

Crisis energética, encarecimiento de productos básicos en la cesta de la compra y vacaciones cada vez más caras. La subida de precios acentuada desde el estallido de la guerra en Ucrania -que en España se ha traducido en una inflación desbocada al 10,8% en julio- también empieza a hacer mella en la confianza de los inversores en torno a la recuperación de la zona euro.

Así lo refleja el índice Sentix publicado este lunes que, pese a mejorar a -25,2 puntos en agosto frente a los -26,4 del mes anterior, ha resultado peor que los -24,7 puntos previstos y acumula ya seis meses en terreno negativo, justo desde marzo, coincidiendo con el inicio de la guerra en Ucrania.

Se trata de su peor racha desde 2020, cuando en pleno estallido de la pandemia el indicador acumuló diez meses en negativo (de marzo a diciembre). Y esto supone un problema para los mercados, pues el índice es seguido de cerca al traducirse en el sentimiento de analistas financieros e inversores institucionales (aseguradoras o grandes fondos, entre otros) sobre la actividad económica en la región, tanto de la situación actual como de sus expectativas para un periodo de seis meses.

Los expertos de Sentix, que realizan la encuesta entre más de 3.100 inversores de 20 países diferentes, reconocen la mejora del indicador en agosto. Pero advierten de que «eso no implica una evaluación nueva sobre la situación económica». Es más, consideran que la percepción sobre una «previsible recesión» se mantienen.

El indicador está compuesto por dos subíndices: el de la situación actual, que sigue en negativo en -16,3 puntos, y el de las expectativas (-33,8 puntos). Y, según los expertos de la firma, «ambos siguen pintando un sombrío panorama de la situación económica en la zona euro». «No es ninguna sorpresa que ni la debil confianza del consumidor, ni el frente de la inflación o de los precios de la enegría, estén proporcionando impulsos positivos duraderos», añaden.

En este punto, la encuesta detalla que la confianza del consumidor es la que más preocupa entre los consultados, asegurando que los consumidores «son cada vez más conscientes de la carga financiera que suponen los altos precios de la energía». Y aluden no solo a las familias, sino también a las empresas que, al final, acaban trasladando ese incremento de costes a sus productos.

En este sentido, apuntan a la probabilidad de que la incertidumbre que vive el consumidor «continúe y previsiblemente incluso se intensifique» en los próximos meses. «A la larga, esto tendrá un efecto de retroalimentación negativo sobre la economía», insisten.

La firma no es la única que apunta a un parón en el consumo, motor de la recuperación, frente al alza de precios como principal riesgo para la economía, que puede hacerse más patente en otoño, una vez finalicen las vacaciones de verano. La pasada semana, la OCDE publicaba un informe en el que aseguraba que el incremento de los precios al consumidor está «socavando» los ingresos de los hogares, con una caída de la renta disponible en el caso de las familias españolas del 4,1%, cuatro veces más que la media de la OCDE y del G7.

El informe mensual de Sentix, no obstante, advierte de forma especial sobre la situación en Alemania, donde el indicador ha caído a niveles mínimos de mayo de 2020. «Su economía sigue firmemente encaminada a la recesión», aseguran los expertos.