Los extranjeros están cancelando reservas por el avance de la quinta ola. / cARraSco

Los hoteles de Canarias sobrevivirán al verano con una ocupación del 40%

Los extranjeros empiezan a cancelar reservas ante el avance de la quinta ola. Crecen las de canarios que ayudarán a pasar «un verano difícil»

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

«Este año volveremos a tener un verano difícil». Esa es la sensación generalizada en el sector turístico de Canarias.

La irrupción de la quinta ola del virus ha complicado una situación que de por sí ya se anticipaba difícil por las restricciones de los países europeos para viajar y el temor y altos precios de los nacionales a la hora de coger un avión. En los últimos días los complejos alojativos de las islas han empezado a recibir cancelación de reservas para el verano al tiempo que no están entrando nuevas. El color rojo que luce España -salvo Galicia y Castilla la Mancha- y con ello Canarias, y Portugal en un mapa europeo en el que predomina el verde ha llevado a varios de los mercados emisores -Alemania, Países Bajos, Bélgica, Francia...- a poner a las islas en el listado de países no seguros para viajar, lo que ha derivado en cancelaciones en los últimos días.

En el mercado nacional la cosa no pinta mejor: Los precios de los aviones y el tener que coger y planificar un vuelo desalienta al turista peninsular que prefiere destinos cercanos y a los que llegar en coche. De ahí que las reservas e las islas no están tirando como confirman distintas cadenas nacionales consultadas por CANARIAS7.

Reino Unido mantiene a las islas en ámbar, con lo que se mantiene la esperanza de que a partir del 19 lleguen británicos

Solo los canarios se están animando y tirando de las reservas hoteleras, como apuntan estas fuentes y confirma el presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT), José María Mañaricua.

Gracias a ellos, al turista local, se prevé que la ocupación alcance este verano entre un 30% y un 40% y con el 70% de los hoteles abiertos. Con esos niveles de ocupación la cosa «está justa» pero, como indica Mañaricua, gracias a los ERTE y al alivio que suponen la rebaja de las cotizaciones a la Seguridad Social, los complejos no incurren en pérdidas. «Gracias a eso podemos mantener la operación. Sin los ERTE sería una ruina tener un hotel abierto al 40% de ocupación», explica.

En su opinión, pese a esos bajos niveles de ocupación, este verano será «algo mejor» que el de 2020. «La ocupación entonces también fue del 40% pero el año pasado había un 40% de hoteles abiertos y este año será el 70%», explica Mañaricua, que destaca y pone en valor a los canarios, que están respondiendo «muy bien» este verano. «Son nuestra salvación. Está volviendo a pasar como en los años 90, cuando la crisis del petróleo. Gracias a ellos mi padre salvó el Gloria Palace San Agustín. Sin ellos esta cadena no existiría y ahora se repite la historia», indica.

La esperanza son los británicos. El Reino Unido decidió ayer pasar de la lista verde al ámbar a Baleares (las islas de Ibiza, Formentera, Menorca y Mallorca) y mantener en ese color (ámbar) a Canarias pese al alza de los casos. Los vacunados ya no tendrán que hacer cuarentena a la vuelta aunque sí realizarse dos test (uno antes de salir y otro a los días de haber entrado en el país), con lo que se prevé un aumento del volumen de británicos a las islas a partir del 19 de julio, que es cuando el país abrirá el país a los viajes internacionales.

Como indica el presidente de la FEHT, José María Mañaricua, no será una avalancha de turistas pero sí se notará un incremento de las llegadas. Este semáforo, que mantiene a Canarias en el ámbar, se mantendrá durante tres semanas, hasta la primera semana de agosto.

El sector turístico aboga por nuevas medidas y restricciones para intentar contener el virus en las próximas semanas y lograr que las islas vuelvan al color verde y se mantengan en él. «Es necesario conseguirlo y mantenerse en el verde un tiempo para dar confianza y seguridad a los turistas y vuelvan las reservas. No creo ya en el verano pero hay que trabajar de cara al invierno», indican fuentes de una conocida cadena hotelera.

Según apuntan, si Canarias no llega al invierno con unos buenos datos epidemiológicos que animen al turista a venir a las islas será una «hecatombe». «Muchas empresas están ya al límite. Si tenemos otro mal invierno vamos a pasar hambre de verdad en Canarias», apuntan.