La industria de yogures, vinculada al grupo JSP, producía desde octubre solo las marcas blancas de sus clientes. Hoy parará en su totalidad. / C7

La histórica fábrica de Celgán parará de producir hoy arrastrada por las deudas y la dificíl situación de JSP

Los proveedores han dejado de suministrar materia prima ante el riesgo de impago y la concursal de su matriz, JSP, a las puertas de su liquidación

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

La histórica fábrica de Celgán, con casi 40 años de historia iniciada después de que JSP se hiciera en 1983 con Central Lechera de Tenerife, dejará de producir hoy mismo asfixiada por las deudas de su matriz (JSP) y por la difícil situación de tesorería que atraviesa. Los proveedores ya no están suministrando materia prima ante la imposibilidad de la empresa de hacer frente a los pagos por la materia prima y ante la deriva de JSP, que se acerca a su liquidación.

Ya a principios de octubre Celgán dejó de fabricar los productos de su marca y mantuvo únicamente la producción de las marcas blancas de sus principales clientes, con los que mantenía contratos que no se podían romper de la noche a la mañana. Este viernes la fábrica parará en su totalidad, según señalan fuentes cercanas. «Se ha complicado todo y cada vez es más difícil encontrar una solución a la empresa», indican estas fuentes.

Celgán, que llegó a producir más de 100 millones de unidades de yogur y postres lácteos y facturar 30 millones de euros, se asoma hoy a su final. En 2020 ya cerró con una cifra de negocio de 10,8 millones de euros y este 2021, la previsión es de 6,4 millones. Su deuda, mientras tanto, no deja de crecer al igual que ocurre con la del conjunto del grupo, que según los últimos datos, supera los 60 millones de euros. Los costes de aprovisionamientos (materia prima) suponen más del 60% de los gastos totales, lo que resulta desproporcionado teniendo en cuenta el bajo nivel de ingresos.

La fábrica de Celgán ha sido hasta ahora uno de los negocios de más peso del grupo JSP al representar casi un 20% de la facturación y el que se planteaba con mayor posibilidad de continuidad en el plan de viabilidad planteado por la empresa dentro del proceso concursal. De hecho, de sus 85 trabajadores el plan de viabilidad preveía mantener en el futuro a 41 mientras que 44 iban al ERE.

Celgán atrajo incluso a inversores de fuera, como el grupo Kaiku, que en 2017 llegó a ofrecer a la familia Sánchez 18 millones de euros para hacerse con la fábrica. Entonces, que la situación de JSP empezaba a complicarse, esta operación hubiera sido su salvación ya que le hubiera permitido reducir su deuda y lograr liquidez para su día a día.

Fuentes próximas a la empresa indicaron ayer que no se sabe si la paralización de la actividad de Celgán será definitiva . «¿Hasta cuando estará parada? Ya se verá», indicaron estas fuentes.

Por respecto a la negociación del ERE, que se cerró el lunes sin acuerdo con CC OO -que rechazó una propuesta que sí apoyó UGT y que mejoraba la indemnización en hasta 7.000 euros por persona-, ayer se produjeron conversaciones entre Comisiones y los representantes de JSP pero finalmente terminaron sin acuerdo. Según apuntan fuentes cercanas, Comisiones sigue empeñada en reclamar garantías de que la empresa cumplirá con la propuesta de indemnización pero desde JSP se asegura que «no pueden dar esas garantías» puesto que la industria está a expensas de que entre un inversor.

No se descarta que a lo largo del día de hoy continúe habiendo contactos en un intento de salvar un acuerdo, sin el que JSP irá con toda probabilidad a liquidación y los 472 trabajadores del grupo al paro. UGT que sí apoyó el acuerdo reclamó ayer «estar al tanto» de las negociaciones que CC OO y la empresa están manteniendo tras haber concluido el período oficial de consultas, que acabó el lunes 28 de diciembre.