Las estaciones de servicio afean al Gobierno que les ha pasado el problema a ellos. / C7

La gasolina sube 20 céntimos en una semana en Canarias y 'se come' la bonificación del Gobierno

Las gasolineras canarias aseguran que el alza estaba previsto y rechazan que se hayan inflado los precios para quedarse la bonificación. El experto en el sector y profesor de la ULPGC, Juan Luis Jiménez, asegura que no servirá para bajar precios y sí para contener las rebajas cuando se abarate el crudo

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

La bonificación aprobada por el Gobierno de España para subvencionar con 20 céntimos -15 los aporta el Gobierno y 5 la petrolera- el litro de combustible a la totalidad de los conductores poco se va a notar en las islas debido a que solo en la última semana los precios han repuntado esos 20 céntimos. Si hace siete días por poner un ejemplo, el gasoil estaba por debajo de 1,3 centimos céntimos hoy los monolitos de las gasolineras lucen un nuevo precio: 1,419 céntimos. Hay incluso algunas estaciones de servicio en las que se encuentra a 1,429 céntimos, así que de poco va a servir la ayuda aprobada por el Gobierno de España y que entrará en vigor este viernes.

La gasolina 95 está a 1,449 y la 98 se encuentra en las estaciones de servicio a 1,559 o incluso a 1,579 frente al 0,959 y los 1,096 respectivamente que costaba el litro en igual mes del año pasado, según los datos de la Dirección General de Energía del Gobierno de Canarias.

Desde el sector se asegura que las subidas de la última semana estaba prevista y rechazan que se hayan inflado los precios de forma generalizada con el fin de beneficiarse de la ayuda del Gobierno. «La gente va a pensar que es así pero lo que mandan son las cotizaciones internacionales», indican fuentes del sector. Como apuntan, puede haber algún caso puntual pero la generalidad del sector no lo ha hecho.

El profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y experto en el mercado de los combustibles en Canarias -ha sido autor de numerosos estudios-, Juan Luis Jiménez, es especialmente crítico con la decisión del Gobierno de España de bonificar con una ayuda directa de 20 céntimos la compra del litro de gasolina como forma de poner tope a la subida de los precios. En su opinión, no servirá para lograr el objetivo de contener los precios dado que el mercado de los combustibles tiene una demanda rígida e inelástica (que apenas varía ante un cambio de precio) y la oferta es «casi monopolística» y ya, en otras ocasiones, «ha manipulado» precios.

«Esta medida solo va a utilizar mal el dinero público y no va a conseguir bajar los precios porque sencillamente lo que van a hacer las petroleras es aumentar los precios para luego compensar la bajada de cinco céntimos que tienen que realizar», indicaba ayer Jiménez, antes de conocer que la realidad le iba a dar la razón, ya que según diversas estimaciones un tercio de las gasolineras españolas subió precios el lunes por la tarde tras aprobarse la medida del Gobierno.

Jiménez reconoce que la bonificación tendrá cierto impacto en el bolsillo de los consumidores pero se mostró convencido de que los precios «no bajarán lo que lo harían si no estuviese la ayuda» y retrasará los recortes cuando baje el precio del crudo. «De eso estoy completamente seguro por toda la evidencia empírica que existe al respecto en este tipo de medidas», afirma.

Para Jiménez, la bonificación del Gobierno es en realidad un «subsidio encubierto» a la industria petrolera que los consumidores, sin embargo, van a ver como una rebaja de precios «que en realidad no se da».

Este experto considera que en el corto plazo hubiera sido más acertado haber aprobado medidas para los sectores más castigados en lugar de generalizarlas. A su juicio, una bonificación para todo el mundo beneficia a las petroleras y a las rentas más altas, que son los que más consumen al tener vehículos de mayor potencia. En su opinión el Gobierno ha fallado porque el problema de los precios del carburante es un problema de largo plazo y al que se no se le ha buscado solución. «Con medidas cortoplacistas no se resuelve un problema así», indica.

«El problema en el largo plazo tiene dos vertiendes. De un lado, seguimos dependiendo de los combustibles fósiles y de otro, falta competencia en este mercado. Se podía haber intentado hacer algo en este sentido hace veinte años pero no se ha hecho», indica Jiménez.

Desde la Federación de Empresarios del Transporte (FET), José Ángel Hernández, señala que las subidas del combustible y que superan el 40% desde finales del pasado año y hasta la fecha han colocado el precio de los carburantes a un nivel muy alto. «Aunque el Gobierno aplique la ayuda de los 20 céntimos por litro siguen estando carísimos», indica.