Los ganaderos no logran cubrir los costes de producción y las queserías se niegan a elevar el precio al que pagan la leche. / C7

Los ganaderos se ahogan y el Gobierno plantea subir la ayuda al queso y la leche en polvo importada

El sector pide elevar en un 20% las partidas del REA que van a piensos y forrajes a cuenta de otros productos utilizados por la industria y que van en contra de las producciones locales pero el Ejecutivo lo rechaza

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

Es un contrasentido en toda regla y así lo denuncian los ganaderos canarios: las ayudas del REA, unos 61,9 millones de euros, benefician al colectivo al cubrir un porcentaje de los piensos y forraje para dar de comer a los animales pero al tiempo subvencionan y abaratan productos que vienen de fuera y con los que tiene que competir el sector, como es la leche en polvo (que se utiliza en las islas en la producción de yogures y quesos), quesos y carnes.

El problema viene de atrás pero es ahora, por el delicado momento que atraviesan los ganaderos de las islas, asfixiados por la subida de los costes (combustible, electricidad...) y el encarecimiento en más de un 50% del forraje y los piensos para los animales, cuando el sector demanda un cambio en el reparto de las ayudas REA.

Los ganaderos reclaman que aumenten las partidas vinculadas a la alimentación de los animales para evitar la extinción del sector y se reduzcan aquellas que «van en detrimento de la produción local y compiten de manera desleal contra los productores isleños», según indica el vicepresidente de la Asociación Empresarial de Ganadería e Industrias Lácteas de Canarias (Aegil), Ómar Viña.

La contrapropuesta del Gobierno de Canarias

Sin embargo, la intención del Gobierno de Canarias es la contraria.

Los ganaderos han propuesto al Ejecutivo elevar un 20% las partidas relacionadas con la alimentación animal (la alfalfa pasaría de una ayuda por tonelada de 69 a 82 euros y la paja de 58 euros a 69, con alzas de 13 y 11 euros respectivamente), y éste lo acepta pero lo condiciona a rebajar la cantidad de kilos que se pueden beneficiar y al tiempo, a elevar en el mismo porcentaje las partidas de los productos antes mencionados y que benefician al sector industrial y perjudican al ganadero. Así, la leche en polvo pasaría de una ayuda de 706 a 840 euros por tonelada, casi 134 euros más.

«Reducir la cantidad de kilos es poner en un riesgo mayor a nuestros ganaderos, ya que supondrá pagar más cantidad de producto sin ayuda», indica Viña, que agrega que, si en años anteriores las partidas asignadas no alcanzaron para el ejercicio, al recortarse se acabarán antes.

Desequilibrio en la asignación de partidas

Para el cereal, por ejemplo, se propone desde el Gobierno de Canarias un recorte de 23 millones de kilos (hasta los 222) al año. «Nuestra partida no llega a diciembre y en otras se deja de gastar un porcentaje alto, lo que evidencia un desequilibrio en la asignación de las partidas», dice.

En cuanto a ampliar las partidas de los productos antes mencionados y que vienen de fuera -leche en polvo, nata concentrada, quesos y carnes- Viña lo considera una «burla» al sector. «Estos artículos se usan para elaborar productos como quesos y yogures, lo que es una clara competencia desleal que está avalada por el Gobierno de Canarias», afirma.

Como explica, muchas industrias deciden importar y utilizar la leche en polvo, que sale mucho más barata con las ayudas REA que comprársela líquida a los ganaderos isleños.

Una ayuda que es «competencia desleal» a los ganaderos

Viña pone un ejemplo: «La leche en polvo recibe una ayuda de 706 euros por tonelada. Si en un contenedore pueden venir 24 toneladas la ayuda que recibe el sector es de casi 17.000 euros. Si descontamos el coste del contenedor, que son entre 2.500 y 3.000 euros, la industria se queda con casi 14.000 euros».

En este punto, señala que la ayuda cubre hasta 0,66 céntimos por kilo de leche en polvo, del que se obtienen varios litros de leche líquida. En las islas los ganaderos están cobrando por litro de leche una media de 0,50 euros y no cubren costes.

«El reglamento del REA dice que Europa no permite que se traiga de fuera ningún producto que compitan con los productores locales. Por tanto, no solo no debería tener ayuda REA sino que debería llevar Aiem porque producimos queso, yogures y derivados lácteos. Nada de esto debería entrar de fuera», explica Viña. Como apunta, esto se da con algunos productos como la papa. «En Canarias no se produce para cubrir toda la demanda pero la que viene de fuera está gravada con Aiem», asegura.

Torres se reúne con el sector tras no subir la industria el precio de la leche

El presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, se reunirá hoy con los ganaderos de Gran Canaria para tratar de buscar alternativas a la subida de la leche, después de que la industria quesera no haya cumplido con la parte del acuerdo alcanzado en mayo en Presidencia del Gobierno.

Como se recordará en aquella reunión, la industria quesera y el sector de la distribución se comprometieron a asumir a costa de sus márgenes una subida de hasta 12 céntimos por litro de leche -seis cada uno y de forma escalonada- para ayudar a un sector muy castigado por la subida de costes y que está produciendo a pérdidas.

Sin embargo, dos meses después la industria quesera apenas ha subido dos céntimos el litro. Hoy los ganaderos están cobrando de media 0,50 euros por litro, muy por debajo de los 0,60 que reclamaban en mayo. «Estamos expectantes a los que nos pueda decir el presidente del Gobierno. Imaginamos que nos planteará alguna alternativa a una subida que no se ha producido», indica el presidente de la Cooperativa de Ganaderos de Gran Canaria, Nicolás Pérez.

Torres estará acompañado por la consejera de Agricultura, Ganadería y Pesca, Alicia Vanoostende, y al encuentro solo están llamados ganaderos. La industria quesera no ha sido convocada.

Pérez apunta que el sector está subsistiendo gracias a las ayudas del Gobierno de Canarias y del Cabildo de Gran Canaria, que ya están llegando, pero apunta a que los ganaderos lo que buscan es ser rentables con sus producciones. «Gracias a esto estamos tirando para adelante pero el sector no quiero esto», apunta.

Los 2.000 ganaderos de las islas temen por la continuidad de sus explotaciones si no se buscan soluciones a los problemas.