Abel Caballero, presidente de la FEMP, en una imagen de 2018 / EFE

Los municipios aprueban sólo con los votos del PSOE el uso de su superávit

Los ayuntamientos que cedan sus remanentes al Estado los recuperarán en diez años y recibirán 5.000 millones entre 2020 y 2021

Cristina Vallejo
CRISTINA VALLEJO Madrid

La Federación de Municipios y Provincias (FEMP) ha aprobado la propuesta de Hacienda que hace posible que puedan utilizar su superávit para hacer frente a la crisis del coronavirus. Pero ese visto bueno se ha producido por la mínima, con doce votos a favor (representativos del PSOE); doce, en contra (los de PP, Ciudadanos y el PdeCat); y una abstención, la de Unidas Podemos -en su caso, IU-, que decidió este mismo domingo. Este prácticamente empate se ha resuelto a favor de la propuesta del departamento que dirige María Jesús Montero con el voto de calidad con que cuenta el presidente de la FEMP, el socialista Abel Caballero.

El representante de Unidas Podemos en la FEMP y alcalde de Rivas-Vaciamadrid (Madrid), Pedro del Cura, en declaraciones a la Cadena Ser, afirmaba este lunes que el acuerdo «podía haber tenido mayor alcance y haberse traducido en nuevas medidas que permitieran más avances en la defensa de la autonomía local y el fortalecimiento del municipalismo». Pero su fuerza política ha decidido abstenerse con objeto de que la propuesta pueda mejorar en el Consejo de Ministros y en su tramitación parlamentaria, sobre todo en lo que se refiere a los municipios más vulnerables por no contar con remanentes. Además, la formación ha valorado la incorporación de medidas de alivio para estas localidades.

El secretario general del PP, Teodoro García Egea, fue muy duro y acusó al Gobierno de «confiscar los ahorros de los ayuntamientos» y el portavoz popular en la FEMP, Jorge Azcón, lo tachó de crear «ciudades de primera y de segunda».

El presidente de la FEMP, Abel Caballero, en una rueda de prensa que ha tenido lugar después de la votación, ha valorado positivamente el pacto. De hecho ha asegurado que nunca se había firmado un acuerdo de tanta importancia entre los municipios y el Gobierno de España, dado que incluye el compromiso de abordar el cambio de modelo de financiación local al tiempo que el de las comunidades autónomas, a lo largo de la presente legislatura. Además, ha afirmado que hay «alcaldías de todos los colores» en déficit y también en superávit, por lo que considera que el alcanzado es un «acuerdo horizontal».

Pero, en lo inmediato y más relevante a corto plazo, el acuerdo aprobado este lunes por la FEMP implica que los ayuntamientos que lo deseen podrán poner a disposición de la administración su remanente, que será devuelto a continuación por parte del Estado central libre de déficit. Con ello, como explicó Caballero, se respeta la norma por la cual los municipios no pueden hacer uso de su remanente si ello les lleva a incurrir en un desequilibrio de las cuentas públicas.

El acuerdo prevé un ingreso no financiero de 5.000 millones de euros de forma proporcional para los gobiernos locales que, con carácter voluntario, hayan puesto sus remanentes de tesorería a disposición de la administración general del Estado. Los remanentes, mientras tanto, se devolverán en su integridad en un plazo de diez años.

«La cesión es la única manera de utilizar los remanentes. Tras cederlos al Estado, éste nos los devuelve libres de déficit y listos para gastar», defendió Caballero.

A esas cifras, hay que sumar los 275 millones de euros, ampliables a 400, para contrarrestar la caída de los ingresos de los sistemas municipales de transporte, cuestión que se integra en el fondo covid-19 aprobado en apoyo de las comunidades autónomas.

En cuanto a los municipios más vulnerables y sin remanentes -la cuestión más espinosa y que explica en parte los 'noes' y la abstención de los partidos que no son el PSOE-, Abel Caballero explicó que se ha acordado que puedan recibir apoyo por parte de las diputaciones provinciales, que podrán dar tanto préstamos como transferencias finalistas no reintegrables. Además, el Estado se ha comprometido a revisar las condiciones de los fondos de financiación.

Otras medidas adoptadas pasan porque en el año 2020 no será de aplicación de la regla de gasto a los ayuntamientos, es decir, no existirá la limitación del techo de gasto. Y se plantea la posibilidad de que esta medida se prorrogue también a 2021.

Según valoró Abel Caballero, el acuerdo alcanzado es «un sistema a la carta» que hace posible que los ayuntamientos puedan usar su superávit -con el límite de no incurrir en déficit, prohibido para las administraciones locales-, trasladar su remanente al Estado central o apostar por un mix de esas dos opciones.

El presidente de la FEMP también se refirió a que los ayuntamientos participarán como beneficiarias de los fondos de recuperación aprobados en Europa.

La financiación con la que contarán los municipios estará destinada, prioritariamente, a la movilidad sostenible, a la agenda urbana, al impulso de la cultura y de los deportes.