La ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

La mejora de la recaudación permite ajustar el déficit al 1,8%

El récord de ingresos por cotizaciones reducen el agujero de la Seguridad Social al 0,02% del PIB en agosto

Clara Alba
CLARA ALBA Madrid

La buena marcha de la recaudación tributaria está siendo clave para ajustar los desequilibrios en las cuentas públicas. Según los datos publicados el viernes por el Ministerio de Hacienda, el déficit conjunto de las administraciones públicas cerró los siete primeros meses del año en 24.015 millones de euros, un 1,84% del PIB. La cifra supone un descenso del 58,3% respecto al mismo periodo del año anterior. Si se incluyen las ayudas financieras, el déficit público se sitúa en el 1,87% del PIB.

En cuanto al déficit solo del Estado, en este caso hasta agosto, se redujo un 57% en términos interanuales hasta los 23.833 millones de euros, un 1,82% del PIB, frente al 4,59% de agosto de 2021.

Como era previsible, el buen resultado se debe al incremento de más del 32% experimentado por los ingresos no financieros, que alcanzaron los 166.620 millones de euros. Un ritmo de crecimiento mucho más elevado que el 5% registrado por los gastos, hasta los 190.453 millones.

De la cifra total de ingresos, 131.308 millones de euros han llegado gracias a la recaudación tributaria. Es decir, los ingresos por impuestos suponen cerca del 80% del total de los recursos, con un incremento histórico del 24% respecto a agosto de 2022.

Además de la recuperación de la actividad en el periodo, la elevada inflación ha tenido un papel clave en las cifras publicadas el viernes por el Ministerio de Hacienda, que esta misma semana ha presentado un nuevo paquete fiscal basado en una mayor carga para los ricos y las grandes empresas, al tiempo que se alivia el peso del IRPF sobre las rentas más bajas.

Ese efecto positivo de la inflación sobre la recaudación se deja notar, por ejemplo, en la subida del 20,8% experimentada por los ingresos por IVA, un tributo muy ligado al consumo y, por tanto, con una enorme incidencia de la evolución de precios sobre el mismo.

Del mismo modo, los impuestos corrientes sobre la renta y el patrimonio crecen un 36,3%, debido al IRPF, que se incrementa un 44,7% por el ingreso del primer plazo de la declaración de la Renta. Por su parte, el impuesto sobre la Renta de No Residentes se eleva un 59,3%. Por otro lado, la mejora en los beneficios empresariales se refleja en un incremento del 31,6% en la recaudación por el impuesto de Sociedades.

Seguridad Social

La Administración Central es la que soporta la mayor carga de déficit, con 20.079 millones (1,54% del PIB). Pero una de las referencias más positivas es la del déficit de la Seguridad Social, que cerró agosto en el 0,02% (287 millones de euros) tras ingresar un 8% más (121.395 millones de euros) en el periodo. Un ritmo mucho mayor que el de los gastos, que subieron un 4,2% en términos interanuales.

La cifra respalda el mantra que el ministro del ramo, José Luis Escrivá, viene defendiendo la revalorización de las pensiones con el IPC, que ha desatado los temores de los expertos en torno al gasto en esta partida en 2023.

Su mensaje es que pese a ese mayor gasto esperado en pensiones, los ingresos por cotizaciones sociales también crecen con fuerza desde hace meses. Cabe recordar que el Gobierno estima que el agujero de la Seguridad Social baje del 0,9% al 0,5% del PIB este año y, al ritmo al que evolucionan los ingreso, el objetivo podría incluso superarse a cierre del ejercicio.