Cristina Herrero, presidenta de la Airef. / ep

Hacienda recauda 3.500 millones extra de IVA por la inflación

La Autoridad Fiscal sostiene que con la buena evolución de los ingresos fiscales el Gobierno tiene margen para reducir impuestos a los carburantes

Clara Alba
CLARA ALBA Madrid

El imparable avance de la inflación (que en febrero se disparó al 7,6% en España), agravada ahora por la guerra en Ucrania, ha provocado una subida de impuestos encubierta que las arcas públicas ya han comenzado a registrar de forma positiva.

Según estimaciones de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), la Agencia Tributaria recauda ya «entre 3.000 y 3.500 millones de euros adicionales por IVA» ante el alza de los precios de los productos energéticos como el petróleo, el gas o la electricidad. Bienes que, al ser de primera necesidad, no sufren grandes variaciones en la demanda cuando suben los precios.

Así lo ha explicado Cristina Herrero, presidenta de la institución, durante un evento organizado por el Consejo General de Economistas, en el que también ha aludido al posible incremento que se puede dar en la recaudación por IRPF como consecuencia de la inflación. En este caso, el impacto sería en principio menor que lo estimado para el IVA pues, según indican desde la Airef, «no parece que la inflación se esté trasladando todavía a los salarios». No obstante, los expertos reconocen que esto podría acabar sucediendo, por lo que vigilan de cerca las posibles variaciones.

Durante su intervención, Herrero insistió en que el escenario económico es demasiado incierto como para apuntar a previsiones más concretas. Pero dejó claro que las cuentas públicas se están beneficiando, al menos a corto plazo, del incremento de la recaudación en 2021 -que subió un 15% mejorando con creces las estimaciones presupuestarias-, al que desde hace meses se suma el efecto de la inflación.

La presidenta de la Airef confía en que ese «inesperado« crecimiento de los ingresos ayuden a situar finalmente el déficit público incluso por debajo del 7% en 2021, frente al 8,4% estimado por el Gobierno. Una mejora que, a su juicio, ofrece al Ejecutivo el margen fiscal suficiente para ejecutar una rebaja de impuestos o plantear ayudas directas a los sectores afectados por el conflicto.

Hacienda ultima medidas en este sentido y ya ha abierto la puerta a una rebaja en los tributos a los carburantes hasta los mínimos permitidos por Bruselas, aunque en el Ministerio se debate si limitarlo a sectores como transportistas y agricultores.

Revisión a la baja

Durante su intervención, la presidenta de la Airef quiso dejar claro que la guerra impactará en la economía española por varias vías, aunque la principal será, precisamente, la subida de los precios energéticos y su traslación a la inflación subyacente.

Aunque la institución recuerda que España no es de los países más afectados por el conflicto, reconoce que sigue muy de cerca otros impactos indirectos, como la posible caída del turismo ruso en ciertas regiones como Cataluña, Alicante o Málaga, además de la repercusión en sectores como el agroalimentario o en materiales como el níquel, «que ahora es una de las grandes preocupaciones por su uso en la fabricación de baterías».

Con este telón de fondo, Herrero ha confirmado que la economía española se enfrenta a un momento de «gran incertidumbre», por lo que es previsible una nueva rebaja en las previsiones de crecimiento económico. Sobre todo porque, además del conflicto bélico, la Airef ha confirmado que también revisará a la baja el impacto del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia sobre el crecimiento económico nacional.

En concreto, Herrero confirma que se recortará la estimación tanto del ritmo de ejecución de las reformas y las inversiones como del efecto multiplicador asociado a las mismas. «En términos de contabilidad nacional vamos con un claro retraso respecto a las previsiones del Gobierno», explica la presidenta de la Airef.

Hay que tener en cuenta que este criterio es el más relevante en las mediciones, porque contabiliza el gasto en el momento en el que llega a la economía real. «La previsión era de estar en unos 20.000 millones de euros y todavía estamos lejos de esa cifra», explica Herrero. Sin embargo, la Airef tampoco puede concretar la cuantía de ejecución real, al no existir aún información disponible de los datos en los mencionados términos de contabilidad nacional.