Colas de coches en una gasolinera de Pontevedra. / Efe

Más de 8.000 millones en juego con el impuesto sobre los hidrocarburos

El plan del Gobierno pasa por tocar la fiscalidad de los carburantes, que además del impuesto especial se ven afectados por un IVA del 21%

Clara Alba
CLARA ALBA

El Gobierno trabaja en tiempo de descuento para paliar el alza de los costes energéticos sobre la actividad económica. La presión de los transportistas no ha logrado que el Ejecutivo adelante sus planes en una de las principales reivindicaciones de los afectados: la rebaja del precio de los carburantes. Algo que sí ha ocurrido en otros países como Francia, donde las distribuidoras ya aplican una rebaja de 15 céntimos por litro, que luego compensa el Estado.

Todo apunta a que el Gobierno de Pedro Sánchez optará por el esfuerzo fiscal para solventar la situación. Una medida que aliviará a los sectores dañados, pero que también tendrá consecuencias a corto plazo en las arcas regionales. En concreto, y según cálculos facilitados por los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), las comunidades autónomas de régimen común recaudan cerca de 7.870 millones de euros solo con el impuesto de hidrocarburos. Una cifra a la que hay que sumar otros 81,8 millones de las diputaciones y 74,7 millones de los ayuntamientos en régimen de cesión. En total, 8.026 millones de euros.

Hay que tener en cuenta que el Estado es quien fija una cuota fija (47 céntimos por litro de gasolina y 38 para el diésel). Lo recauda y luego cede el 58% a las comunidades.

Por regiones, el reparto se realiza en función de las compras de combustible. Y Cataluña es la comunidad que más recauda por este tributo con 1.504 millones, según los datos de financiación territorial recogidos por Gestha. Andalucía es la siguiente, con 1.441 millones, seguida de Comunidad Valenciana y Madrid, con más de 800 millones cada una.

Estas referencias no incluyen a Navarra, País Vasco ni a las diputaciones forales, al contar con regímenes de financiación propios. Pero, por ejemplo, las arcas forales vascas recaudaron 1.528 millones el pasado año por los impuestos especiales ligados a los derivados del petróleo.

Bajada del IVA

Además de este tributo, que se aplica a cada litro de combustible -es decir, va ligado al consumo, no a la evolución de los precios- el Gobierno también tiene sobre la mesa la opción de recortar el IVA que grava los carburantes con el tipo general del 21%. Pero para ello habría que recibir el visto bueno de Bruselas.

«El problema es que si tocas los impuestos, luego cuesta mucho volver a subirlos y se produce una pérdida recaudatoria», advierte José María Mollinedo, secretario general de Gestha, que aboga por impulsar inversiones para la eficiencia energética más que por las rebajas fiscales.

De hecho, si el Gobierno implementa el ajuste, este será solo a corto plazo, para solucionar la coyuntura actual. Y es que tanto los compromisos establecidos en el Plan de Recuperación como el 'Libro Blanco' que servirá de base para la futura reforma fiscal establecen la urgencia por eliminar la bonificación al diésel e igualar su fiscalidad a la gasolina, provocando su inmediato encarecimiento.