Sede del Banco de España en Madrid. / foto: O. Chamorro | Vídeo: ep

La deuda cerró 2021 en el 118,4%, más de un punto por debajo de lo estimado

El endeudamiento de las administraciones públicas terminó el año en 1,4 billones de euros, un 6% más que un año antes como consecuencia de la pandemia

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

Los últimos dos años se han caracterizado por una fuerte expansión del gasto público para hacer frente a la pandemia. Esto ha tenido su reflejo en el déficit y la deuda pública. Los datos publicados este jueves por el Banco de España revelan que la deuda del conjunto de las administraciones públicas cerró 2021 en 1,427 billones de euros, lo que supone el 118,4% del PIB, más de un punto por debajo del objetivo marcado por el Gobierno (119,5%).

Aún así, es el nivel más alto de la historia y en solo un año la deuda pública se ha incrementado un 6,1% por los mayores gastos y menores ingresos derivados de la crisis.

Por sectores, la deuda de la Administración Central se elevó hasta los 1,28 billones de euros en un año, lo que significa el 106% del PIB. La Seguridad Social, por su parte, se situó en 97.000 millones de euros, con un crecimiento anual del 14%. Y las comunidades autónomas la elevaron hasta los 313.000 millones de euros, lo que significa situarse en el 26% del PIB, con un aumento anual de casi el 3%. Por último, la deuda de los ayuntamientos cerró el año en 22.000 millones de euros, lo que representa el 1,8% del PIB y es un 0,5% más que hace un año.

Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía y Comunidad de Madrid concentran dos tercios de toda la deuda pública, aunque también se corresponde con su mayor número de habitantes. En cambio, el caso de la Comunidad Valenciana es destacado porque en porcentaje de PIB es la que encabeza la lista, con un 47,8%. A nivel de ayuntamientos, el de Madrid es el que más deuda acumula, con 1.680 millones de euros, seguido de Barcelona (818 millones) y Zaragoza (666 millones).

El profesor de Economía en OBS Business School, Albert Guivernau, explica que el problema de España no es el alto volumen de endeudamiento público, ya que Italia supera el 157% de su PIB y Japón el 250%, sino para qué se endeuda. «Si con ello se generasen nuevos puestos de trabajo o mejorara la productividad o la competitividad, no sería el problema, pero España se endeuda para mantener su actividad ordinaria o pagar subsidios», dice el experto, que vaticina que este incremento no cesará.

De hecho, según las previsiones publicadas esta semana por Funcas, la deuda pública seguirá este año en el 115% del PIB y bajará solo al 112,4% el que viene. Por su parte, el Consejo General de Economistas señala que las medidas que está adoptando el Gobierno para paliar los efectos de la guerra harán que tanto la deuda como el déficit público se incrementen, lo que habrá que pagar «antes o después».

Hay que recordar que el debate sobre las reglas fiscales en Bruselas (suspendidas en principio hasta 2023 y que establecen un límite de deuda del 60% y del 3% en déficit) sigue abierto, con países como España apelando a una revisión, sobre todo tras el impacto de la guerra en Ucrania sobre la recuperación.