El G20 aprueba un impuesto mínimo del 15% a las grandes multinacionales

Esta tasa afectaría a menos de 10.000 empresas, aquellas cuya facturación anual supere los 750 millones de euros

Los ministros de Finanzas del G20 aprobaron este sábado en Venecia un «histórico acuerdo sobre una arquitectura tributaria internacional más estable y más justa», que establece un impuesto global de «al menos el 15%» sobre las ganancias de las multinacionales, según indicaron fuentes cercanas a las negociaciones.

Los ministros acordaron también lanzar un llamamiento a los países recalcitrantes, debido a que la declaración ha sido firmada hasta el momento por 131 de los 139 miembros del grupo de trabajo de la OCDE que agrupa a países avanzados y emergentes.

Los ministros invitaron a esos países a sumarse al acuerdo para enfrentar «los problemas restantes», entre ellos «un plan detallado para la implementación de los dos pilares» claves del acuerdo para la próxima reunión del G20 en octubre.

Uno de los pilares del convenio consiste en reasignar parte del impuesto sobre la renta que pagan las multinacionales a los denominados 'países de mercado', es decir, aquellos en los que desarrollan su actividad y no en el país sede.

El impuesto mínimo global afectaría a menos de 10.000 grandes empresas, es decir aquellas cuya facturación anual supere los 750 millones de euros (890 millones de dólares). Una tasa mínima efectiva del 15% generaría ingresos adicionales de 150.000 millones de dólares al año (127.000 millones de euros), según la OCDE.

El objetivo es evitar que las multinacionales y en especial la Gafa (acrónimo que designa a los gigantes Google, Amazon, Facebook y Apple), paguen impuestos irrisorios en relación a sus ingresos.

«Acuerdo sin precedentes»

La vicepresidenta segunda y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, ha puesto en valor el acuerdo alcanzado tras años de negociaciones y un trabajo muy activo por parte de España en el marco multilateral para alcanzar un acuerdo.

«Este es un acuerdo sin precedentes para tratar de establecer un sistema más justo y sólido a nivel global, adaptado al siglo XXI. Es un acuerdo histórico, pero no es el final del camino, es el principio de un proceso en el que debemos seguir trabajando a nivel global y europeo», ha afirmado la vicepresidenta Calviño tras la reunión.

Este acuerdo político abre un proceso de negociación para cerrar elementos técnicos y permitir que más países puedan sumarse antes de la reunión de jefes de Gobierno del G-20 en octubre en Roma.