Enrique Martinón Armas.

Fallece Enrique Martinón, el hotelero pionero en la internacionalización

En la tarde de este domingo, a sus 81 años, en su casa de Madrid

CANARIAS7

El empresariado canario sigue perdiendo figuras de referencia. En la tarde del pasado domingo falleció en su casa de Madrid, Enrique Martinón Armas, propietario e impulsor de Grumasa. Tenía 81 años y deja un legado marcado por la internacionalización, la diversificación y la adaptación del grupo para combinar la condición de empresa familiar con los desafíos propios de la competitividad económica

Martinón fue pionero en la inversión turística en Cuba y podía presumir -aunque no lo hacía, pues era muy discreto- de ser unos de los pocos no cubanos con acceso directo a Fidel Castro mientras vivió el mandatario caribeño.

Su presencia en el Caribe se expandió a República Dominicana y fue también casi un pionero en experimentar alianzas empresariales que después se han ido generalizando, incluso haciéndolo con grupos que hasta ese momento eran competidores entre sí. Ayudaba a ello el carácter de Martinón, que siempre sabía cómo tender puentes.

Buen amigo de sus amigos, era un hombre generoso, al que le gustaba ejercer de anfitrión y que rehuía todo protagonismo.

El Grupo Martinón tiene una importante presencia turística en Canarias, a través de la marca THe. Entre otros hoteles bajo esa enseña, sobresalen el Volcán y Residencial Rubicón, en Lanzarote;Puerto de Mogán, en Gran Canaria; Fataga y Lumm, en la capital grancanaria; apartamentos Koala, en Maspalomas.

Un grupo diversificado

El Grupo Martinón fue fundado en 1972 por Enrique Martinón Armas. Inició su andadura con la puesta en marcha del Hotel Puerto de Mogán y el Apartotel Morromar en Lanzarote.

En 1987, Martinón, consciente de las posibilidades del Caribe como destino turístico de importancia mundial, decidió apostar por la internacionalización de sus empresas y constituye en Cuba la sociedad mixta Cubacan, según recoge la revista especializada 'Preferente'.

Entre 1987 y 1998, el Grupo Martinón participó en la construcción y en la puesta en marcha de cuatro hoteles en Cuba, operados por Meliá Hoteles. Tres de ellos en las playas de Varadero: Sol Palmeras, Meliá Varadero, y Meliá Las Américas. El cuarto hotel, el Hotel Meliá Habana en la Ciudad de la Habana. Terminada la construcción y puesta en funcionamiento del último hotel en Cuba, el Grupo tomó la decisión de continuar su expansión en el Caribe y de ampliar su presencia en España.

En 2001 se construyeron dos hoteles, uno en México, en la Riviera Maya, que fue gestionado por la cadena AM Resort, bajo la marca Now Sapphire, y otro en la isla de Lanzarote, el Hotel Volcán Lanzarote. En 2006, el Grupo Martinón decidió continuar su expansión en el sector hotelero en el Caribe.

En Bávaro se inauguró un hotel operado actualmente por la compañía NH Hoteles y comercializado bajo la marca Now Larimar, tras un acuerdo entre NH Hoteles, AMResorts y Grupo Martinón que constituyó una novedosa alianza estratégica para la construcción, gestión y explotación de hoteles en la modalidad de all inclusive en el Caribe.

En Cancún, se inauguró el segundo hotel de México llamado Now Jade, gestionado y explotado por AMResorts.

En diciembre de 2009, se inaugura en Bávaro el Hotel Secrets Royal Beach que formó parte de la alianza entre AMResorts, NH Hoteles y Grupo Martinón.

Aunque centrado principalmente en la actividad hotelera, el Grupo Martinón ha estado presente en otros proyectos empresariales: en el sector inmobiliario, el industrial, los servicios, la industria alimentaria, la gestión del agua y otros.

El Grupo Martinón es una empresa familiar y proporciona empleo a más de 4.000 personas.

En toda su andadura empresarial, y especialmente en lo relativo a la internacionalización, Enrique Martinón fue, además, un empresario generoso. Buscaba la mayor rentabilidad de sus inversiones pero entendía que la exclusividad no era necesaria, de manera que ayudó a otros inversores a introducirse en aquellos mercados donde ya operaba. Actuó, así, como una suerte de embajador en la sombra, siempre con discreción, pero explicando a quien le preguntaba qué debía hacer, qué resortes mover y qué puertas tocar para entrar en mercados nuevos.

El empresariado canario pierde, por tanto, a uno de esos empresarios que entendió que el amor a su tierra no estaba reñido con el salto al exterior.

CANARIAS7 deja constancia expresa de su más sentido pésame y traslada las condolencias a familiares y seres queridos por tan dolorosa pérdida.

Descanse en paz.