Las reservas de turistas a las islas no han crecido de forma sustancia pese a caer el estado de alarma. / EFE

El fin del estado de alarma no anima las reservas de peninsulares hacia Canarias

Las cadenas hoteleras de las islas no notan un aumento de las peticiones ni a corto ni a medio plazo. La costa peninsular sí registra un tirón

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

El fin del estado de alarma la madrugada del pasado domingo apenas se ha dejado sentir en el sector turístico de Canarias. Frente a otros destinos nacionales, de la costa norte o del interior, que han experimentado un fuerte repunte de las reservas en los últimos dos días, las cadenas hoteleras de las islas no han notado ningún cambio en el ritmo de reservas, que siguen bajo mínimos.

El presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT), José María Mañaricua, ya advirtió hace unos días de que el fin del estado de alarma no iba a suponer ningún cambio para las islas por la baja vacunación y la elevada incertidumbre. en Canarias son aún pocos los hoteles que están abiertos y los que los están siguen con unas ocupaciones muy bajas y protagonizadas por los residentes en fines de semana, fundamentalmente.

Las cadena Be Cordial, Barceló y RIU coinciden a la hora de señalar que el fin del estado de alarma no ha supuesto «ningún tipo de avalancha» de reservas «ni nada que se le parezca», según la fuentes consultadas.

«El fin del estado de alarma es muy reciente pero de entrada no se ha notado un cambio en el comportamiento de las reservas», indican desde RIU, que actualmente tiene seis de sus 17 hoteles abiertos en las islas y prevé para final de este mes una nueva apertura en Gran Canaria, con el RIU Papaya. En su caso, como en el resto de los grupos consultados siguen ocupando con residentes canarios y algunos extranjeros procedentes de países como Bélgica o Luxemburgo.

El director general de Be Cordial Hotels & Resorts, Nicolás Villalobos, apunta que el fin del estado de alarma «no ha supuesto ninguna avalancha de reservas». «No ha cambiado nada. Para Canarias no ha tenido ninguna trascendencia», indica Villalobos, para quien la incertidumbre y la lenta vacunación juegan en contra de la recuperación y del sector turístico. «Que el proceso vaya tan lento está comprometiendo la temporada de verano de las islas», indica Villalobos.

La opinión generalizada es que este verano va a ser «similar» al de 2020, quizás con más hoteles abiertos y algo más de movimiento pero así todo la ocupación será baja. Como reflexionaban ayer fuentes de una de las cadenas consultadas, «aunque haya algo más de turismo en las islas si abrimos más hoteles, al final las ocupaciones bajan». El sector no prevé que mejore la situación hasta octubre o noviembre, cuando arranque la temporada de invierno de Canarias y la vacunación esté bien avanzada y por encima del 70%.

Desde el grupo Lopesan, su consejero y presidente de IFA Hotels, Santiago De Armas, es algo más optimista y asegura que, aunque para mayo no hay mucho cambio pese a haber decaído el estado de alarma, «sí se nota más movimiento para finales de junio y julio». De Armas se muestra más optimista y considera que el verano «nos acercará algo más a la normalidad» aunque este año, 2021, seguirá siendo muy complicado para el sector.

En principio las aerolíneas han programado para este verano un 12% menos de plazas entre península y Canarias, lo que supone casi 400.000 asientos de avión menos. La previsión por ahora es de 2,7 millones de plazas aunque se prevé que las cifras vayan a la baja en función de cómo evolucione la demanda.