El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá. / R. C.

Escrivá se queda sin número dos en plena negociación de autónomos y pensiones

El secretario de Estado de Seguridad Social, Israel Arroyo, dimite por el «desgaste» acumulado en estos dos años largos y complicados de legislatura apenas 24 horas después de que lo haga su homólogo de Migraciones

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Desbandada en el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones dirigido por José Luis Escrivá. En apenas 24 horas han presentado sendas dimisiones el secretario de Estado de Migraciones, Jesús Perea, y el secretario de Estado de Seguridad Social, Israel Arroyo, según ha podido confirmar este periódico.

Ambas deserciones se producen en momentos clave para ambas materias: Arroyo estaba en plena recta final de la negociación con los autónomos sobre el nuevo sistema de cotización en función de sus ingresos reales, mientras que Perea –que obliga a Escrivá a hacer una quinta remodelación en este departamento– afronta la acogida de refugiados ucranianos tras la invasión rusa y tiene pendiente aún de aprobar la nueva Ley de Extranjería, que cuenta ya con un borrador muy avanzado. Será sustituido previsiblemente por Isabel Castro, actual directora general de Coordinación, Relaciones con el Parlamento, Derechos y Diversidad en el Gobierno balear.

Arroyo, que ha liderado en estos dos años largos y complicados de legislatura las numerosas negociaciones llevadas a cabo por la Seguridad Social en el diálogo social como la reforma laboral, la reforma de las pensiones, los ERTE, las ayudas a los autónomos o el nuevo RETA, se va por el «desgaste» acumulado y será sustituido por el actual número tres de este área, Borja Alonso, veterano funcionario que hasta ahora ocupaba el cargo de director de Ordenación de la Seguridad Social, puesto que también tenía cuando era ministra Magdalena Valerio.

Escrivá -que se trajo a Arroyo de la AIReF, adonde regresará- se queda así sin una pieza clave en la fase final de la legislatura, cuando su recién aprobada reforma de las pensiones está en dudas por el alto coste que puede suponer y cuando aún quedan pendientes de aprobar medidas de calado como el nuevo RETA o la segunda fase de la reforma de las pensiones, con temas tan espinosos como la ampliación del periodo de cálculo o la subida de las bases máximas de cotización.

Desde el ministerio confían en que su salida se produzca en las «próximas semanas», cuando haya cerrado ya los planes de empleo y la negociación con los autónomos.