«Es doloroso. He perdido lo que tenía para mi vejez»

20/06/2017

Rosa Barroso es pediatra y tiene 66 años. En junio de 2016 decidió invertir sus ahorros - varios miles de euros- en acciones del Banco Popular aprovechando la ampliación de capital que realizó la entidad por 2.500 millones. Tomó la decisión en función de unas cuentas que resultaron no ser reales. Tras la compra por el Santander Rosa ha perdido todo su dinero.

Las Palmas de Gran Canaria
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Rosa Barroso es natural de La Gomera. En concreto nació en Playa Santiago, en el municipio de Tecina. Sin embargo, su trabajo y sus inquietudes la han llevado a vivir en distintos países como Venezuela o el Reino Unido, donde ha ejercido su profesión: la pediatría.

CANARIAS7 habló con ella por teléfono ya que este mes se encuentra en Madrid haciendo una maestría de puericultura. Acaba el próximo 24 de junio y después regresará con su título a Canarias, donde reside actualmente, para seguir atendiendo niños en su consulta privada. Allí, en Madrid, se enteró de la compra del Banco Popular por el Santander por un euro y de la amortización de las acciones, bonos convertibles y deuda subordinada de la entidad por 2.000 millones, lo que en la práctica supone, que sus poseedores lo pierden todo. Ella es una de las afectadas. Todos sus ahorros -varios miles de euros- han desaparecido como por arte de magia y ahora se encuentra sin dinero para afrontar su próxima jubilación. «Es muy doloroso. Han sido muchos años de trabajo, de sacrificio, de hacer guardias porque los médicos estamos muy mal pagados, y de ahorrar para perderlo todo. Es muy duro, he perdido todo lo que tenía para mi vejez», señala Rosa, aún en estado de shock por la situación que está viviendo.

«No me puedo creer lo que ha pasado», señala esta gomera, que asegura que lo que ha ocurrido con los accionistas del Popular es un «robo en toda regla». «He trabajado y vivido en distintos países y he tenido mis cuentas bancarias y nunca me habían robado. Puse mi dinero en un banco y ahora ha desaparecido y lo peor es que nadie responde. Estoy desamparada», crítica Rosa, que se pregunta dónde está el Gobierno y el estado de derecho de España. «Soy apolítica pero aquí hay unas leyes y no se puede dejar totalmente desprotegido al consumidor», indica.

Para Rosa es «increíble» lo sucedido. «Es inaudito, imperdonable, insólito... Se le pueden poner todos los in del mundo porque lo que ha pasado aquí no ha pasado en ningún otro país de Europa. Se aprovechan de la inocencia de la gente», critica. Cuenta que decidió meter su dinero en acciones del Banco Popular, tras muchos años de ser clienta -procedía del Pastor- y una buena experiencia. «Pensé que sería una manera de no tocar ese dinero que era para mi jubilación. Ahora no sé lo que voy a hacer porque no tengo ya edad de volver a hacer guardias ni de trabajar lo que he trabajado», manifiesta con pena.

Aprovechando su estancia en Madrid, Rosa se ha dirigido a todos los organismos supervisores intentando buscar una solución a su problema. Sin embargo, en ningún sitio ha encontrado respuesta. Según relata, en primer lugar fue al Banco de España. «Me trataron como a una delincuente, cuando a la que han robado es a mí», se queja. De allí y frustrada, se marchó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), donde tampoco recibió ayuda. «Esto es como con Poncio Pilatos, aquí todo se lavan las manos. Nadie sabe nada», se queja. Finalmente, se dirigió a la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae), donde le pareció abusivo lo que le proponían. «Me dijeron que tenía que pagar 85 euros para ser miembro. Una vez dentro te llaman pero aún tampoco tienen claro qué hacer», indica Rosa, que crítica este tipo de fórmulas. «Sales de los caimanes y entras en los buitres. Aquí todos esperando a hacer el negocio a cuenta de uno. Es una vergüenza», concluye.