Una lección sobre la felicidad empresarial

20/08/2018

En mayo de este año se publicó en este periódico su última entrevista, donde dejó algunas enseñanzas sobre la vida y la empresa

En su última entrevista a este periódico, realizada por la periodista Silvia Fernández y publicada el 13 de mayo de este año, Sergio Alonso dio una lección de que lo que, en su opinión, era la felicidad como empresario: «Yo siempre he hecho todo lo posible para que las cosas mejoren. Si no lo consigo, por lo menos me quedo con la autosatisfacción y eso [sonreía mientras lo decía] es felicidad».

Sergio Alonso era eso lo que los periodistas llaman una pera en dulce a la hora de las entrevistas: siempre daba titulares que llamaban la atención, que generaban discusión entre los lectores y, sobre todo, en los cenáculos del poder. Pero no porque quisiera provocar, sino porque hablaba con sinceridad y asumiendo que podía incomodar, pero convencido de que estaba en este mundo para defender sus ideas y, sobre todo, contribuir a lo que consideraba lo mejor para su tierra. Eso mismo hizo en la entrevista publicada en mayo, en la que afirmó que si hay «pleito insular» a estas alturas en Canarias es «porque hay políticos sin programa».

No faltaron sus críticas al exceso de burocracia. «El Gobierno autónomo llegó con muchas ganas con Fernando Clavijo», dijo, «que es un hombre sensato y con las ideas claras, pero no ha podido hacerlo. Y no le van a dejar. Recibe muchas presiones de su propio partido para no ir más allá porque si se produce hay mucha gente que se quedaría sin gofio para alimentarse (...) Para conseguir una licencia puede pasar más de un año y con el índice de paro tan alto que tenemos esto no se puede permitir».

Sobre la situación de España, tampoco se mordió la lengua: «España es un país informal en el sentido más amplio. Hace unos años dije que éramos un país corrupto y se armó un gran revuelo pero es así. Esto solo podemos mejorarlo con la educación. Aquí tenemos un problema brutal y no lo corregimos. Además somos unos mentirosos». En esa línea, agregó que «si dimitieran todos los políticos que han falseado su curriculum bajaría mucho el número de cargos públicos. También puede suceder que haya reclamaciones judiciales, que conllevaría un colapso importante en el Palacio de Justicia. Así que casi es mejor decretar una amnistía de curriculum».

Y sobre la última gran crisis económica y las lecciones que deja, se mostró escéptico en torno a la capacidad para asumir esas enseñanzas: «Habrá quien ha aprendido y quien no pero me temo que volveremos a cometer errores e insisto en que esto es producto de una educación equivocada. En España ahorramos cuando hay crisis y ese es el peor momento para hacerlo. Los alemanes ahorran en momento de bonanza y cuando llega la crisis los coge con las espaldas cubiertas y si no se produce esa bajada tan brutal del consumo. De todas formas, yo no creo que esta crisis haya sido más dura que las anteriores pero sí más larga».