Un sector en expansión generador de empleo y riqueza

07/11/2019

Los expertos coinciden en afirmar que se hace necesario conseguir acelerar el ritmo de transición hacia un modelo energético sostenible basado en las múltiples opciones ya conocidas.

El Estudio del Impacto Macroeconómico de las Energías Renovables en España, presentado ayer por APPA Renovables, ha mostrado las principales magnitudes macroeconómicas del sector como lleva haciendo desde hace doce años. En 2018, el sector creció un 10,7% en términos reales, marcando un nuevo récord de exportaciones (4.739 meuros) y situando su aportación al PIB nacional en 10.521 meur (0,87%). El sector empleó a 81.294 personas, creciendo el empleo un 3,3%.

Los ahorros producidos en el mercado eléctrico (4.735 meuros) fueron inferiores a la retribución regulada percibida (5.694 meuros). A nivel medioambiental, generó ahorros en importaciones energéticas por valor de 8.547 meuros y de 899 meuros en derechos de emisión.

Más de 160 profesionales del sector energético estuvieron en la presentación del Estudio del Impacto Macroeconómico de las Energías Renovables en España que ha alcanzado su undécima edición. El estudio, realizado por la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA Renovables), fue explicado con los detalles más relevantes por el presidente de la Asociación, José Miguel Villarig.

El objetivo del Estudio Macro, como se le conoce en el sector renovable, no es otro que analizar con detalle cuál es, y será el impacto de las renovables en la economía española en un momento en el que la transición energética está perfilándose a nivel nacional y europeo.

CARENCIAS. Sin embargo, el informe señala también que las renovables sólo ocupan el 13,9% de la energía primaria consumida en España, y el 38,1% de la electricidad producida. A pesar de la reactivación del sector renovable nacional, todo indica que España no va a cumplir con sus objetivos de energía final bruta procedente de renovables del 20% para 2020. El pasado año la cifra ha retrocedido por un aumento de la demanda (cubierto con un aumento del consumo de combustibles fósiles) y una reducción de la producción solar, por lo que se hace necesario acelerar el ritmo de transición hacia un modelo energético sostenible, y la atracción de capital privado es imprescindible.

En 2018 la inversión de las empresas renovables en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) supuso el 3.07% de su contribución al PIB. Al igual que en los últimos años, se observa que las energías renovables realizan inversiones de este tipo con un gran tesón. De hecho, el esfuerzo fue casi el triple de la media de la economía española (1.2%) y muy por encima de la media de la Unión Europea (2.07%). Puntualmente, la inversión de las empresas renovables fue 2.56 veces mayor a la media española y 1.48 veces superior a la europea.

El sector, en su conjunto, realiza una fuerte apuesta por las actividades de innovación, por ejemplo, en tecnologías como la eólica, la solar fotovoltaica, la solar termoeléctrica, la biomasa o la minihidráulica, con un alto grado de desarrollo, o de otras menos desarrolladas actualmente, como la marina, la minieólica o la geotermia de alta entalpía, que es la que aprovecha un recurso geotérmico que se encuentra a temperaturas superiores a 150 grados centígrados.

El aprovechamiento de este recurso, que se da en Canarias, puede hacerse directamente si se dan de forma natural las condiciones geológicas y físicas para ello. Si el yacimiento geotérmico cuenta con condiciones físico-geológicas favorables pero no existe fluido, éste podría inyectarse creando así un yacimiento de roca caliente seca (geotermia estimulada).

Por otro lado, el informe también revela que el empleo creció un 3.3% respecto al año anterior, y el Sector Renovable registró un total de 81.294 empleos en términos globales en 2018. La creación de empleo de forma neta respecto a 2017 fue, por tanto, de 2.627 nuevos puestos de trabajo. Bien es cierto que esa mejora aún queda lejos de las tasas que se alcanzaron en el año 2008, con una cifra cercana a los 145.000 empleos directos e indirectos.

Por tecnologías, las energías que crearon nuevos puestos de trabajo netos en 2018 fueron: la eólica (1.961); la solar fotovoltaica (966); los biocarburantes (158); la minihidráulica (53); la geotermia de baja entalpía (13); la marina (11); la solar térmica (9); la minieólica (3) y la geotermia de alta entalpía (3). Por el contrario, destruyeron empleo solamente la biomasa (-507) y la solar termoeléctrica (-43).

Un sector en expansión generador de empleo y riqueza
Canarias, fuente de inspiración en Grecia

La empresa de energía de Grecia (PPC) lanzó hace unas semanas el segundo parque híbrido de energía renovable de Europa, que combina energía eólica e hidráulica, en la isla de Ikaria, en el Mar Egeo. Y presenta muchas similitudes con el proyecto, ya una realidad palpable, que tiene Endesa en la isla de El Hierro.

No es la primera vez que un hito con la energía de las islas se replica en otras partes del mundo. Ya ocurrió con la desalación de agua en Lanzarote o las plantas que compartían en Emalsa Saur y Unelco a finales del pasado siglo XX.

En Ikaria se inauguraba el pasado verano Naeras, que era de los dos proyectos energéticos híbridos en Europa que combina energía eólica e hidroeléctrica renovable que se ejecutan tras la experiencia de Canarias, según documenta el diario ABC. Con un presupuesto aproximado de 53 millones de euros, tiene como objetivo intentar reducir las emisiones de C02 en aproximadamente unas 13.850.130 toneladas cada año.

DESDE LOS 80. Permitirá a Ikaria satisfacer el 50% de sus necesidades energéticas a través de fuentes renovables.

Los griegos se han fijado en Gorona del Viento, una empresa instalada en la Zona Especial Canaria donde Endesa, con el 24 por ciento, es la firma que lidera la iniciativa privada. La idea de Gorona del Viento nació en los despachos de lo que era la antigua Unelco en la década de los años 80. En 2004, en el periodo de mandato en la empresa de José María Plans, con presencia de Ramón Rodríguez Tomás o Pablo Marrero Bosch. entre otros, se puso en marcha la sociedad. Diez años más tarde ya era una realidad.

Desde su arranque, en el proyecto intervino de manera decisiva como impulsor el Cabildo de El Hierro que, en aquel periodo inicial tuvo como presidente a Tomás Padrón, que era empleado de Unelco en la isla. La inauguración tuvo al nuevo presidente insular, Alpidio Armas, como mandatario. Tras el Cabildo, llegó el Gobierno de Canarias con la empresa Instituto Tecnológico de Canarias (ITC). En los debates previos pesó mucho la opinión de los colegios profesionales de ingenieros tanto de Las Palmas como de Santa Cruz de Tenerife. Ahora, en Grecia, lo han usado como fuente de inspiración.