Robert Cabrera: «Nuestra empresa confía plenamente en Canarias»

07/02/2019

La rehabilitación del hotel Guayarmina Princess marca la pauta del reposicionamiento de Princess Hotels en Canarias. Este año invertirá 40 millones de euros en reformar otros cuatro establecimientos en Gran Canaria, Fuerteventura y La Palma

El Guayarmina Princess no solo es un establecimiento integramente reformado, sino que representa el nuevo concepto de hotel que marca la pauta del reposicionamiento de la cadena Princess Hotels & Resorts en Canarias. Robert Cabrera, consejero delegado del grupo hotelero, asegura que Canarias es como un talismán para esta empresa familiar que puso en marcha su padre, José Cabrera Blanch, en 1967 y que construyó su primer hotel en las islas hace ya 35 años.

En la actualidad, el grupo Princess cuenta con 12 hoteles en las islas, cuatro de los cuales serán sometidos a procesos de rehabilitación total o parcial durante este año. «Confiamos plenamente en Canarias» y la reinauguración oficial este jueves del Guayarmina Princess de Costa Adeje (Tenerife) se convierte, dice Robert Cabrera, en ejemplo de esa «confianza demostrada» de la empresa en el archipiélago.

Cabrera explica que el Guayarmina Princess es una continudad de como aprovecharon los años de crisis para reposicionar su producto, siendo de los primeros grupos empresariales en iniciar la rehabilitación de sus hoteles en Canarias. «Aprovechamos mucho el momento que nos brindó la Primavera Árabe, lo vimos como una oportunidad, algo que no iba a durar siempre..., y ya estamos en el momento que todos sabíamos que iba a llegar. Por eso fue muy importante para nosotros ver que, o hacíamos algo para reinventarnos, resposicionarnos y para ser más eficientes, o lo que venía [la recuperación de los países competidores] iba a ser muy duro». Ahora, cuando ha llegado el momento, dice el consejero delegado de Princess, no les da miedo invertir 40 millones de euros para reformar y reposicionar otros cuatro hoteles: dos en Gran Canaria, uno en Fuerteventura y el de La Palma.

«Antes del 31 de octubre», asegura Cabrera, estarán concluidas las obras para incrementar la calidad y mejorar el nivel del Suite Princess de Playa Taurito, que ya fue reformado, y para llevar a cabo una rehabilitación integral del Maspalomas Tabaiba Princess (Gran Canaria). También se reformará el Fuerteventura Princess y se segregarán 200 habitaciones del hotel La Palma Princess para convertirlas en un nuevo hotel destinado a fidelizar clientes de un turoperador.

Robert Cabrera: «Nuestra empresa confía plenamente en Canarias»

Y para 2020, tienen previsto acometer la reforma del Bahía Princess de Tenerife, ubicado, como el Guayarmina, en Costa Adeje. Será una «gran inversión» que, como las llevadas a cabo por otros empresarios, requiere del «apoyo» no solo del Gobierno de Canarias, «para que no pare de incentivar al sector», sino del Gobierno central, que, a su juicio, «debería prestar más atención y tomar más en cuenta a un sector tan importante como el hotelero en un momento -dice- de una tremenda incertidumbre».

Al grupo Princess le preocupa la competencia de destinos como Turquía o Egipto, pero también, «y mucho», dice Cabrera, las consecuencias del Brexit, en tanto que su principal cliente es el inglés. Un mercado que abrió en los años sesenta su padre, que antes de construir su primer hotel en la Costa Dorada trabajó para Thomson, el primer mayorista, agente de viajes y primer transportista chárter de Reino Unido, absorbido por Tui en 2017.

«El cliente manda», dice Cabrera, y por eso su grupo ofrece «a cada cliente su hotel», una fórmula que les funciona y con la que esperan superar los años «no tan buenos» que amenazan Canarias.

Confianza en un equipo muy competente

Empresa familiar

El visionario

José Cabrera Blanch fue un visionario. Él creó a finales de los años sesenta el destino turístico de Salou, en la Costa Dorada (Tarragona) y hace 35 años levantó en Canarias su primer hotel, el Conquistador, en Playa de las Américas (Tenerife). «Fue un boom y la expansión fue rapidísima», recuerda su hijo Robert Cabrera, ahora al frente de la empresa familiar Princess Hotels & Resorts que ya suma 12 establecimientos en Canarias.

Moverse con los tiempos

Reposicionamientos

La rehabilitación integral del Guayarmina Princess, que ha pasado de ser un hotel familiar a solo para adultos, ha marcado un punto de inflexión en el grupo hotelero y se ha convertido, dice Robert Cabrera, en punta de lanza del reposicionamiento de la empresa en Canarias. Les ha costado ocho meses de trabajo, «con las puertas cerradas», y 26 millones de euros de inversión, «pero ha valido la pena», asegura Cabrera, que entiende que, con esta reforma y las que van a llevar a cabo en otros cuatro hoteles, avanzan con los tiempos y mantienen el espíritu emprendedor con el que José Cabrera Blanch puso en marcha la empresa.

El impuso del Personal

Orgullo y fortaleza

Robert Cabrera reconoce que buena parte de la decisión de invertir en la reforma de sus hoteles en Canarias «para dar un salto cualitativo» se debe «a la confianza en el equipo». Personal de «muchos años» que hace que el grupo Princess se sienta «orgulloso y fuerte con él».

Menos camas, más empleados

Un 25% más de trabajadores

La rehabilitación del Guayarmina Princess ha supuesto un salto enorme en la calidad del establecimiento, reflejada en sus zonas comunes, restaurantes, centros wellness y habitaciones, cuyo número se han reducido para ganar un espacio Platinium (más exlusivo) pero, sobre todo en el personal, que se ha incrementado un 25%, de 240 a 300 trabajadores. Cabrera se deshace en elogios hacia su personal. Asegura que son «muy buenos profesionales».