Musk se rinde y retoma la compra de Twitter por la cifra original

La compañía demandó al hombre más rico del mundo tras negarse a cumplir con el acuerdo alcanzado en abril

Fernando Morales Rodriguez
FERNANDO MORALES RODRIGUEZ

Nueva vuelta de tuerca en la compra de Twitter por parte de Elon Musk. El multimillonario finalmente adquirirá la red social por el precio del acuerdo original después de abrir una intensa batalla con la compañía a cuenta del número de cuentas falsas. De esta forma, el proceso de compra, valorado en 44,000 millones de dólares (42.156 millones de euros), 54,20 euros por acción, seguirá adelante después de que la compañía decidiera demandar al también dueño de Tesla por «incumplimiento de contrato» al renunciar al acuerdo alcanzado en el mes de abril.

Nada más conocerse la noticia, adelantada por Bloomberg, las acciones de la compañía se dispararon en Wall Street un 12% antes de que la SEC, el regulador de los mercados estadounidenses, interrumpiese su cotización. Con este nuevo movimiento, uno más del magnate, que según el portal ha anunciado su intención en una carta dirigida a Twitter, Musk no tendría que enfrentarse al juicio programado para dentro de menos de dos semanas después de renunciar a continuar con la compra al no recibir respuesta sobre el número de cuentas falsas que habitan en la red social.

Y es que desde que el hombre más rico del mundo anunciara sus intenciones de hacerse con la compañía, ha estado demandando al consejo de la red social la cantidad exacta de 'bots' que hay y la forma que tiene la compañía de auditar estas cuentas. Según la red social, estas no superan el 5% del total de usuarios pero para el multimillonario esta cifra, según denunció en Twitter, podría aumentar hasta un 20%.

Fue por lo que después de varios avisos, el magnate decidió en mayo suspender de manera temporal la compra. Pocos días después, tras no haber recibido la información que demandaba, el equipo legal de Musk acusó a la red social de un «incumplimiento sustancial» de sus obligaciones en virtud del acuerdo de fusión.

Por ello, Twitter, interesado en seguir con la operación, aceptó proporcionarle toda la información de cuentas y tweets que había registrados en la plataforma desde que comenzara su andadura hace 16 años. Es decir, un volumen de información altamente difícil de verificar por la gran cantidad de datos. En concreto, según recoge la demanda, la red social estima que se le proporcionó en torno a 49 terabyte de información. Una decisión que no contentó al magnate y que ahora puede salirle caro al tener que volver al acuerdo inicial si no quiere enfrentarse a la justicia.