García, ante un panel de la campaña 'Elaborado en Canarias'. / Cober

Raúl García. Presidente regional de Asinca

«La industria canaria debería disponer de una línea de ayudas específicas»

La industria canaria es «totalmente competitiva» y tiene 'músculo' para afrontar «las muchas adversidades» que se avecinan en el terreno económico, pero precisa de compensaciones para salir airosa de esas circunstancias adversas, marcadas por el encarecimiento del transporte marítimo, las materias primas o la energía. El presidente regional de la Asociación Industrial de Canarias (Asinca), Raúl García, reclama una línea de ayuda específica para el sector en el archipiélago porque, explica, «en este momento hay muchas dificultades a nivel global que se agravan por la ultraperificidad canaria».

Aún así, señala que el sector está aplicando las solucionas «a su alcance» porque tienen una importante capacidad de adaptación a pesar de tener mayores adversidades que las industrias de la península por su dimensión diferente. Pero estas iniciativas no son suficientes. Por eso, la organización mantiene contactos con las diferentes administraciones con el objetivo de analizar posibles compensaciones y salvar la difícil situación que se prevé, fundamentalmente para después del verano.

El sector industrial de Canarias tiene una importante diversidad de actividades y no todas están expuestas a las mismas condiciones, pero sí comparten una situación que se ha visto muy afectada después de un «largo periodo tormentoso» marcado por la covid. En esa situación, la industria ha sido una de las actividades más afectadas, pero tuvo la capacidad de mantenerse activa, aunque con un funcionamiento «muy mermado». Aún hoy arrastra una tasa de actividad muy por debajo de los niveles registrados en la etapa prepandemia. Las circunstancias derivadas de la crisis sanitaria, unidas al encarecimiento del transporte y las materias primas, así como los problemas de suministros, les está afectando en mayor medida que a otros sectores.

En cualquier caso, García mantiene que «hay músculo» en el sector industrial del archipiélago para mantener, a grandes rasgos, la actividad y el empleo, pero necesitan el apoyo de las administraciones para hacer frente a la situación y a la que se prevé para los próximos meses.

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En este sentido, una de sus prioridades pasa por actualizar los costes tipo para el cálculo de las compensaciones al transporte de mercancías, un asunto que consideran «urgente» dado el fuerte incremento experimentado en el precio del transporte marítimo. El presidente de los industriales indica que en Asinca desconocen este método de cálculo, y reclama no solo conocerlo, sino participar en su elaboración. Su demanda plantea una compensación a «los costes reales del transporte», ya que en los últimos meses, el incremento de los precios se sitúa entre un 50% y un 100% y, en el caso de transportes especiales, alcanza incluso el 400%. Con esos datos en la mano, insiste Raúl García, «la compensación debe ser actualizada».

'Elaborado en Canarias', campaña para valorar lo que aporta el consumoLa campaña 'Elaborado en Canarias' cuenta con el apoyo de la Consejería de Industria para que los ciudadanos conozcan que cuando compra productos con ese sello, se contribuye a generar riqueza y empleo en las islas. El objetivo de esta iniciativa es incrementar el peso de la industria en el PIB de la comunidad autónoma y que pase del actual 6,2% del PIB al 7,7% en el año 2027. Raúl García destaca la buena acogida que la campaña está teniendo en los centros educativos «porque el objetivo es que se genere una cultura en la que se vea lo que aporta el consumo».

Abaratar los costes de la energía y combustible es una vieja reivindicación de los industriales. Una fórmula que plantean «desde hace muchos años es tener acceso al gas natural, que se emplea para la generación de energía térmica en todas las industrias del mundo menos en las islas». Lamenta que no se tenga acceso a este tipo de combustible en Canarias «a pesar de ser más sostenible, más económico y más eficiente».

También trabajan en la optimización de la ficha financiera de la compensación en asuntos como el REA, que compensa los extracostes de la insularidad para la importación de productos para la transformación en las industrias de las islas. Recientemente se alcanzó un pacto entre los sectores afectados y el Gobierno de Canarias que, aunque no se ajusta a su propuesta inicial, Asinca lo considera «satisfactorio porque era fundamental alcanzar un acuerdo y que se ejecute la ficha financiera del REA».

Ayudas directas

En cuanto a las ayudas directas puestas en marcha por el Gobierno de España, y de las que Canarias recibió 1.144 millones para paliar el daño de la pandemia en el tejido empresarial, García lamenta que ha llegado «excepcionalmente a la industria». La razón fundamental es que las pérdidas no alcanzaron el mínimo establecido del 30% establecido para tener derecho a estas compensaciones. Desde Asinca, se insiste en que, a pesar de que la industria se mantuvo en activo, no puedo acogerse a estas prestaciones, por lo que entiende que «deberíamos tener una línea de ayudas específica».

En cuanto a los instrumentos de recuperación extraordinarios dispuestos por la Unión Europea, la industria tampoco ha estado entre los sectores más favorecidos. Según el presidente de Asinca, desde que hace año y medio empezaron a tener conversaciones con el Gobierno de Canarias, «ya se nos anunció que la mayoría de los fondos europeos estaría gestionada por la Consejería de Transición Ecológica y orientados a sostenibilidad medioambiental». Como colectivo, presentaron un proyecto que no fue atendido, aunque sí pueden presentarse las empresas de manera individual. En este caso, explica que tampoco hay una línea específica de los recursos Next Generation para la industria. Por eso, apunta García, «tenemos más confianza en las líneas tradicionales de ayudas que otro tipo de instrumentos más novedosos».

Concluye el presidente de los industriales que el sector necesita «más apoyo de los consumidores a toda la cadena de valor» y propone que desde las administraciones se establezca un baremo que ofrezca una mejor valoración al producto o servicio de la industria canaria. Esa fórmula permitiría incluir en los pliegos de licitación criterios que den consideración especial al producto canario «que es kilómetro cero» y valorar el empleo que genera, ya que hasta 40.000 familias viven del sector, además de los 120.000 trabajadores indirectos.