Iberdrola mejora su beneficio un 12% hasta junio pese a la pandemia

La compañía eléctrica mantiene su compromiso de invertir 10.000 millones de euros este año

MANU ALVAREZ

La compañía eléctrica Iberdrola ha conseguido finalizar el primer semestre con un resultado económico muy positivo, pese a que la pandemia mundial del Covid-19 ha tenido impactos negativos sobre sus operaciones, en especial con un descenso notable en la demanda de electricidad. Pero lo cierto es que en un suma-resta de efectos positivos y negativos acumulados hasta junio, Iberdrola cerró este periodo con un beneficio neto de 1.845 millones de euros, lo que supone un aumento del 12% en comparación con el mismo periodo del pasado año.

La pandemia ha tenido, al menos, dos efectos negativos importantes en Iberdrola en el primer semestre y en especial en el periodo que va de abril a finales de junio. De un lado, la caída de la demanda eléctrica como consecuencia del parón sufrido por la actividad económica en todos los países en los que opera ha provocado un importante recorte de los ingresos. Un descenso del 9,9%, para situarse en 16.467,4 millones de euros. Según los datos facilitados por la compañía, el efecto del Covid-19 sobre el beneficio neto habría que situarlo en unos 153 millones de euros, ya que la empresa ha tenido que aumentar de forma importante sus provisiones para insolvencias. Esto es, la previsión de clientes que no abonarán sus facturas de electricidad porque entrarán en quiebra de la mano de la crisis económica que se ha desatado.

Pero no todo ha sido negativo en estos seis meses, ya que Iberdrola ha contabilizado también hasta junio 505 millones de euros de resultados extraordinarios y no recurrentes, entre los que se encuentra le beneficio obtenido por la venta de sus acciones en Siemens Gamesa a la multinacional germana. También ha contribuido a mejorar el beneficio la reducción de 210 millones de euros en los gastos financieros.

Instalados ya en la fase de recuperación de la actividad en todo el mundo, el presidente de la compañía, Ignacio Galán, se ha mostrado optimista en torno a la posibilidad de obtener resultados del los 4.900 nuevos megavatios instalados en generación renovable en el último año. También de la entrada en servicio en lo que queda de año de 2.000 megavatios adicionales, de los cuales 800 estarán ubicados en parques eólicos en España. El presidente ha advertido que aún hay muchas incertidumbres sobre el comportamiento de la economía mundial, aunque ha admitido que «ya hay signos de estabilización de la demanda. Pero nadie nos puede asegurar que no va a haber otro rebrote en otoño«.

«Avanzamos firmes en nuestro compromiso de invertir 10.000 millones de euros en 2020, demostrando que la vía para una recuperación rápida y sostenida es la economía verde», ha apuntado Galán. Desde hace ya tiempo el presidente de Iberdrola ha insistido en que la política contra el cambio climático y la transición hacia la generación renovable es una de las palancas clave para apoyar la recuperación de la economía. La propuesta ha sido también respaldada por la Unión Europea, que ha centrado precisamente en este sector una parte sustancial de las ayudas que acaba de aprobar esta semana y de las que España será un importante receptor.

En la misma línea, Galán ha insistido en que la empresa mantiene su compromiso de invertir este año un total de 10.000 millones de euros –ya ha materializado inversiones por un importe de 3.582 millones en el primer semestre-, al tiempo que la hoja de ruta recoge también un aumento del beneficio, pese a que 2019 fue un año récord. El aumento porcentual del beneficio, ha indicado, se situará en un dígito «en el rango medio alto».

Galán también ha renovado la apuesta por mantener el rumbo de crecimiento internacional de la compañía mediante adquisiciones de empresas y parques de generación renovable. En ese sentido ha indicado las últimas operaciones en marcha en Francia, Suecia y también en Australia, donde ha presentado recientemente una oferta para adquirir la compañía Infigen. «El último semestre ha sido el más difícil para la compañía en décadas –ha dicho Galán en una presentación para analistas- pero es el momento de pasar a la acción. Y ello hay que hacerlo manteniendo el suministro a los clientes y anticipando 7.000 millones en pedidos a nuestros proveedores».