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El español Alex Cruz pierde la dirección de British en el cambio de mandos en IAG

Será sustituido por Sean Doyle, actual CEO de Aer Lingus, en un golpe de timón para equilibrar las posiciones internas de antes de la pandemia

LOURDES GÓMEZ Londres

Alex Cruz dejará su cargo ejecutivo al frente de British Airways (BA) en la reorganización de los mandos operativos de International Aviation Group (IAG), el holding formado en 2011 con la fusión de la aerolínea británica e Iberia. El ingeniero bilbaíno será reemplazado por Sean Doyle, actual consejero delegado de Aer Lingus, en un golpe de timón que replica a la inversa el equilibrio de posiciones internas que mantenía el grupo antes de la crisis del coronavirus.

Es la primera ficha estratégica que avanza Luis Gallego desde que sustituyó, en septiembre, a Willie Walsh como consejero delegado de IAG. La promoción del ejecutivo irlandés, que ocupó distintas puestos en BA antes de tomar las riendas de Aer Lingus, permite a Gallego cerrar la batalla que Cruz venía blandiendo con parlamentarios y sindicatos británicos, además de mantener la división de nacionalidades en la cúpula directiva de la matriz y sus partes integrantes.

Alex Cruz. / afp

«Estamos atravesando la peor crisis que enfrenta nuestra industria y estoy seguro de que estas promociones internas asegurarán que IAG esté bien posicionado para emerger en una posición de fortaleza», declaró el ex jefe de Iberia. Cruz será cesado con «carácter inmediato» como consejero delegado y continuará como presidente no ejecutivo de BA hasta que se consolide el movimiento de sillas en el grupo. Las promociones incluyen a Fernando Candela, consejero delegado de LEVEL, que se incorporará al comité de dirección de IAG asumiendo el nuevo cargo de director de transformación con la misión de «crear una compañía apta para un futuro diferente».

«BA necesita ser más pequeña y operar de una forma diferente para sobrevivir», advirtió en junio Cruz al Comité de Transporte de la Cámara de los Comunes del Parlamento británico. El consejero delegado defendía así su plan de restructuración de BA, que contempla la eliminación de unos 12.000 puestos de trabajo (un tercio de la plantilla) y la revisión de las condiciones laborales y salariales de los aproximados 35.000 empleados que conservarán su trabajo en principio. Pero la decisión y las tácticas diseñadas para imponer los recortes enfurecieron a líderes sindicales y políticos.

«Una desgracia nacional», criticó el comité de diputados, tras denunciar el «intento calculado» de BA de «aprovecharse de la pandemia» para eliminar parte de la «leal» plantilla. Los sindicatos, a su vez, estallaron en ira ante la baza jugada por Cruz, que «amenazó con 'despedir y readmitir'» al mismo personal con contratos peores, si no retornaban a la negociación y pactaban condiciones aceptables para ambas partes.

«Es una crisis sin precedentes, la peor que jamás ha afrontado BA. Covid-19 ha arrasado nuestro negocio», justificó el ahora saliente directivo. Los datos dan una idea del impacto del virus en el sector aviación. La antaño empresa bandera británica perdió 711 millones de libras (unos 785 millones euros al cambio de hoy) en el segundo trimestre de 2020, frente a pérdidas de 309 millones de libras en el primer trimestre de la crisis financiera de 2009 y de 187 millones en los meses inmediatos al ataque contra las Torres Gemelas de Nueva York.