Interior de un bar en Pamplona / EP

Los gestores avisan que 140.000 pymes despedirán por la subida del SMI

El estudio alerta de la complicada situación de un tejido con problemas de liquidez y solvencia por el impacto de la factura de la luz y una recuperación que no termina de llegar

ARTURO CERVELLERA Madrid

La prometida recuperación económica no termina de llegar a una de las patas del tejido productivo español, las pymes. Las firmas que cuentan con una plantilla mediana o pequeña siguen teniendo graves problemas de liquidez y solvencia que se han agravado con la última subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que obligará a 140.000 empresas, un 5% del total, a tener que realizar algún tipo de despido.

El último informe del Colegio Oficial de Gestores Administrativos de España evidencia que una de cada cuatro pymes tiene claras dificultades que van desde impagos a la Seguridad Social a demoras en las entregas a proveedores y entidades financieras. Unos datos que explica el por qué de que un tercio de las pymes hayan presentado pérdidas en el primer semestre del actual ejercicio y que 130.000 estén en una situación técnica de concurso de acreedores pese a la moratoria aprobada por el Gobierno. En el lado contrario se sitúa un 23% que sí está igual o mejor que antes de la pandemia.

En este contexto no extraña que cualquier sobrecoste ahogue aún más a un sector que ya de por si presente una gran inestabilidad. En concreto, el 65% de las pymes está sufriendo de forma grave o muy grave las subidas de energía, inflación, SMI y materias primas. Por ello, los gestores administrativos remarcan el papel de las ayudas y su gestión. Cuatro de cada diez las necesita pero en la actualidad apenas llegan a un 10% después de que se hayan endurecido las condiciones de acceso.

Las dificultades no solo repercutirán en cierres y despidos sino también en un incremento de la economía sumergida. «Si estos datos son, de por si, muy graves, lo que más nos preocupa es que un 18 % de las pymes, más de 500.000, podrían estar planteándose de forma muy seria autoexcluirse del sistema y trabajar en la economía sumergida», señala Fernando Santiago, presidente de la entidad. «Está sería una muy mala noticia para todos», concluye.

De la misma forma, el presidente admite que conforme decaigan más restricciones la situación mejorará pero aún así se pide que no se deje a nadie atrás y que se puedan expandir al máximo la línea de subvenciones públicas, moratorias y se aprueben otras medidas en este sentido. Y es que durante este período los pequeños propietarios han cubierto los agujeros que ha dejado la pandemia con sus ahorros y por ello se pide un respaldo extra que vaya más allá de unos prometidos fondos europeos de los que desconfían.