Oficinas de Google en Londres. / Afp

Francia multa a Google por prácticas abusivas contra los desarrolladores de 'apps'

La justicia le sanciona con 2 millones de euros al considerar que la multinacional les impuso altas tarifas y modificaba «unilateralmente» los contratos

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

Nuevo varapalo económico para Google, que tendrá que pagar 2,2 millones de dólares (unos 2 millones de euros) por prácticas abusivas hacia los desarrolladores de aplicaciones móviles. Así lo sentenció este martes el Tribunal de Comercio de París, que considera que la multinacional impuso sus tarifas a las empresas francesas que querían vender sus aplicaciones en la plataforma.

Además, Google intentó modificar «unilateralmente» los contratos y recuperar los datos de dichas aplicaciones, según la sentencia. Fue el Ministerio de Economía francés quien llevó a la empresa a la justicia en 2018 por este motivo que ahora se resuelve.

Desde la multinacional aseguran estar «decepcionados» con esta decisión y que la revisarán detenidamente, aunque aún no han decidido si apelarán la sentencia. «Android y Google Play ofrecen a los desarrolladores más opciones que cualquier otra plataforma y la posibilidad de llegar a un público cada vez mayor», explican fuentes de Google. Así, se ha decidido la rebaja de sus tarifas del 30% al 15% para «el 99% de los desarrolladores».

Aún así, es una multa muy leve para las que ha estado acostumbrada la multinacional. Solo en los últimos cuatro años Google ha tenido que pagar casi 9.300 millones de euros en sanciones de la Comisión Europea y la justicia de varios países en siete multas diferentes. Una de las más cuantiosas es la de 2.400 millones que impuso la Comisión Europea en 2017 y que fue ratificada el pasado mes de noviembre por el Tribunal General de la UE por vulnerar la competencia al privilegiar los productos de su empresa frente a los demás en el buscador.

La denuncia se impuso en 2018, por lo que desde entonces la mayoría de cláusulas ya han sido actualizadas. Es el caso del derecho unilateral de Google a rescindir el contrato con el desarrollador, que ahora tiene que ser de mutuo acuerdo.