DAVID GONZáLEZ. Director General de EWASTE

EWASTE, economía circular elaborada en Canarias

CANARIAS7.

-Es un concepto novedoso incluir una industria de economía circular dentro del concepto general de ELABORADO EN CANARIAS. ¿Puede explicarnos cómo encaja un proceso productivo como el de EWaste Canarias en esta idea?

-Precisamente por novedoso y por ser un subsector industrial de futuro se nos antoja fundamental que estos conceptos vayan calando en la sociedad canaria. Para nosotros que nos engloben junto con otras industrias que llevan más tiempo conformando el tejido productivo del archipiélago es un orgullo, por supuesto, pero también una buena idea. La economía circular en todos sus conceptos (reducción, reutilización, reciclaje, valorización...etc) ha venido para quedarse, y, desde nuestra humilde opinión, aparte de las industrias ad hoc, es un modelo económico en el que todas las normativas, además de objetivos europeos y mundiales descansan para tener un planeta en el futuro mucho más sostenible. El tener industrias en Canarias que se dediquen a esto, como EWaste, me produce una gran alegría.

En cuanto al encaje que me preguntaba, realmente y en esencia, es el mismo proceso productivo que otra industria de cualquier sector. La diferencia radica es en que es a la inversa, es decir, a partir del producto terminado que deja de tener vida útil en el hogar (en nuestro caso aparatos eléctricos y electrónicos), se obtienen, a través del proceso productivo de nuestras líneas, las materias primas con las que fueron elaborados. Por lo tanto, lo que para el productor de estos aparatos es el producto final, para nosotros es nuestra materia prima, y, para lo que para otra industria es una materia prima, para nosotros es un producto final.

Esto nos deja una serie de conceptos muy interesantes:

El primero es que, con este tipo de actividad solamente se extraen una vez los recursos del planeta porque le vamos dando vueltas de manera indefinida. El segundo es que existe siempre la posibilidad de que un producto, cuando ya no sirve para lo que originalmente fue concebido, tenga una segunda vida a través de sus componentes, por lo que no es un residuo, sino un recurso que genera riqueza, y el tercero, es que nos damos cuenta de que en Canarias tenemos esta riqueza generada en nuestro territorio, tenemos esta minería urbana..

-Se cumple una década desde que pusieron en funcionamiento la maquinaria y comenzaron a gestionar los aparatos eléctricos y electrónicos en Canarias, ¿Qué balance haría de este periodo? ¿Cómo ha evolucionado esta industria desde sus comienzos?

-Nosotros diríamos que el balance es muy bueno. Tenemos claro que todavía tenemos mucho camino por recorrer pero, en el momento de la puesta en marcha de la planta, el sector al que pertenecemos estaba muy lejos del desarrollo que tiene en la actualidad. Se ha avanzado mucho desde aquellos momentos y, sobre todo, desde un punto de vista social, hemos comprobado un desarrollo significativo en términos de concienciación ciudadana, que tiene una idea clara de la importancia del reciclaje, de la reutilización y, en definitiva, de la sostenibilidad para el futuro del planeta y de las generaciones venideras.

En cuanto a la evolución del sector, también ha sido exponencial. Nosotros nos decidimos en aquel momento porque nos parecía una inversión en una industria de futuro en donde se aunaba la posibilidad de generar riqueza y puestos de trabajo amparados por el marco legal que en ese momento nacía y, además, suponía un reto profesional muy bonito, porque estaba casi todo por hacer. Fue una época de mucho esfuerzo y de mucha necesidad de materializar ideas pero que, ahora que estamos consolidados, echamos la vista atrás y vemos las satisfacciones que nos aportó aquel periodo.

«El tener industrias en Canarias que se dediquen a esto, como EWaste, me produce una gran alegría »

En la actualidad, el sector está mucho más maduro y los procesos mucho más optimizados. Cada vez se recicla más y mejor y el control de la trazabilidad del residuo es mucho más exhaustivo. No obstante, desde mi punto de vista, todavía muchas cosas se pueden mejorar sobre todo a la hora de consensuar la normativa con el día a día del ciclo de explotación del sector.

-¿Qué dificultades encuentra en gestionar una industria de Economía Circular en un territorio tan peculiar como las Islas Canarias, dado su condición de Región Ultraperiférica?

-Esta es una pregunta que mucha gente se hace y la verdad es que existen dificultades, pero creemos que pueden tener solución.

Canarias, como lugar para vivir, es inmejorable pero tenemos que ser conscientes que nuestras características geográficas, es decir, nuestra lejanía y nuestra fragmentación territorial hacen que el nuestro sea un mercado imperfecto.

Por lo tanto, realizar un proceso productivo, por lo menos en el ámbito de la gestión de los aparatos eléctricos y electrónicos, es mucho más costoso que en un territorio continental.

¿Cómo se combate esta peculiaridad?, pues consiguiendo toda la masa crítica de los aparatos que se generan en nuestro territorio para conseguir economías de escala, y que toda la riqueza en términos económicos, medioambientales y sociales permanezca en nuestro archipiélago. Como consecuencia, todos los agentes implicados en el sector tienen que converger para proteger este recurso.

Lamentablemente esto no siempre ocurre así y en muchas ocasiones desde las islas no capitalinas el recurso es más barato tratarlo en territorio continental que en el propio archipiélago por el elevado coste de transporte marítimo. Tenemos que lograr que eso no sea así y, entre otras herramientas, podemos conseguirlo a través de los principios de proximidad y de continuidad que se encuentran en el artículo 14 del Régimen Económico y Fiscal de Canarias.

Si esto se lograra, el empleo verde que genera el ciclo productivo de estas industrias permanecería en Canarias.