Luis Amodio, presidente de OHLA y José Antonio Fernández Gallar, CEO de la compañía / r. c.

OHL cambia de imagen y pasa a denominarse OHLA

Tras finalizar el proceso de recapitalización, los Amodio buscan marcar distancias con la anterior etapa del Grupo fundado por los Villar Mir

CLARA ALBA Madrid

Con 'A' de Amodio. La histórica constructora OHL fundada por Juan Miguel Villar Mir ha cambiado su imagen de marca y el nombre de la compañía para pasar a denominarse OHLA. La familia Amodio, que controla la empresa desde el pasado año, han querido así dar un giro a su estrategia para presentar «un grupo global de infraestructuras» preparado para volver al beneficio.

El cambio coincide con el 110 aniversario del Grupo. Y también con un nuevo esquema accionarial tras culminar su proceso de recapitalización, que consolida a los hermanos Amodio como accionistas de referencia con un 25,96% del capital. El Grupo Villar Mir ostenta ahora un 7,09%, desde el 14,6% anterior, mientras que el fondo Tyrus Capital aflora un 2,35% tras su aportación a la ampliación de capital.

«OHLA, que muestra el legado de 110 años de historia, es también sinónimo de avance, de progreso, de apertura y, sobre todo, de bienvenida a una nueva etapa», ha indicado el presidente de la compañía, Luis Amodio.

Objetivos

OHLA, que cuenta con una cartera de cerca de 5.200 millones de euros, seguirá teniendo en Europa, EEUU y Latinoamérica sus mercados estratégicos, donde desarrollará proyectos a través de sus principales líneas de actividad.

En el sector de la construcción, el objetivo es alcanzar este mismo año una cifra de contratos que supere los 3.000 millones de euros sumando, principalmente, nuevas adjudicaciones en Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.

En concesiones, la idea es conseguir dos por año. Durante la presentación, esta unidad ha sido presentada como «palanca de futuro de la compañía», detallando que el foco estará en el sector hospitalario y viario de Latinoamérica, además de analizar activos en Europa y EE UU.

La pata industrial reforzará el negocio de energías renovables, como constructor y gestor, e incorporará tecnología de almacenamiento y de producción de hidrógeno verde dentro de su apuesta por la lucha contra el cambio climático, la neutralidad en carbono y la economía circular. «También afrontará nuevos retos en los sectores de minería y cemento y de protección contra incendios», indican desde la compañía.

En Servicios se impulsará su crecimiento a través del empleo de soluciones tecnológicas disruptivas e innovadoras «que serán un factor clave para el desarrollo del negocio y para el impacto del mismo en la sociedad».

Del mismo modo, en el área de desarrollos el foco estará en la construcción y rehabilitación de activos residenciales, con demanda estable, donde, gracias a la experiencia acumulada, aportará valor añadido desde el punto de vista de la recuperación patrimonial y de la aplicación de destacados estándares de sostenibilidad.