El cambio climático intensifica los episodios de sequía. / FIRMA

El agua debe formar parte de la «agenda de los políticos»

La sequía es un fenómeno «muy conocido en España», pero está acelerado por el cambio climático

CANARIAS7 Madrid.

La adaptación y mitigación climática son factores en los que hay que seguir trabajando en el sector hídrico, ya que todavía «el agua no está en la agenda de las preocupaciones políticas», asegura el presidente de la AEAS, Fernando Morcillo, en el marco del Día Mundial del Agua.

El presidente de la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamientos (AEAS) sostiene que a pesar de la crisis hídrica en España, «el tema del agua no está en las preocupaciones de los políticos -preocupaciones que muchas veces son banales-, como ha sucedido durante la pandemia, se está actuando con poca magnitud, y no se ponen los recursos necesarios» para mejorar aspectos como la depuración.

La AEAS, asociación que cumplirá 50 años en 2023, reúne a diferentes actores relacionados con el agua como operadores y otro tipo de entidades y empresas relacionadas con los servicios urbanos, asegura su presidente.

Morcillo señala que la sequía es un fenómeno «muy conocido en España», pero está acelerado por el cambio climático, que, sin duda, obliga a «volver a trabajar sobre la planificación existente» y recuerda que en España existe una «gobernanza muy asentada» porque aquí surgió la segunda ley de aguas europea en el siglo XIX -después de la inglesa-, y la legislación española establece que «el agua tiene prioridad para usos urbanos, fundamentales para la ciudadanía como beber y usos vitales».

Tomando en cuenta este aspecto, subraya que el primer actor afectado por la sequía es la agricultura, el regadío que consume el 80 % del agua, mientras el ámbito urbano se queda en el 15 % de todo el consumo y el 5 % restante es de la industria no situada en el ámbito urbano.

Y aunque la sequía afecta al ámbito urbano, «hay mucha planificación y estructuración», porque todos los ayuntamientos en España tienen que tener un plan específico contra la sequía, para anticiparse a cualquier incidencia a través de mecanismos escalonados de ahorro, de reducción o de información a la ciudadanía.

Morcillo señala que Europa ha pedido «renovar» cada seis años los planes de planificación de las cuencas hidrográficas, eso lo está haciendo el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico y las cuencas intracomunitarias existentes, por tanto, existe una «anticipación en la planificación para ir tomando decisiones de acuerdo a la evolución real de la situación de sequía».

«En España hay más de 2.500 sistemas de agua diferentes, algunos como el caso de Andalucía o del área del Mediterráneo que se pueden ver más afectados incluso en años que aparentemente pueden ser más normales».

En relación al consumo, explica que desde 2006 a 2020, se ha pasado de un consumo por ciudadano de 162 litros a 128 de media nacional, «es un esfuerzo grande por parte de la ciudadanía, pero también por parte de los operadores de agua para ir afinando y reduciendo esos consumos», datos que son de carácter universal, porque en todos los sitios se ha reducido el consumo.

Sobre el ahorro de agua de escorrentía, Morcillo explica que a efectos de aprovechamiento, todas las tecnologías basadas en la naturaleza como los métodos de infiltración, los pavimentos drenantes, las zonas de recarga de posibles acuíferos o de la humedad del subsuelo, son elementos que poco a poco se van tomando en cuenta.