El tomate canario estará condenado sin la compensación al transporte

26/12/2019

Las exportaciones hortofrutícolas a Reino Unido mantendrán activas todas las ayudas un año a partir del 1 de enero de 2020, pero las empresas demandan garantías más allá de esta fecha para iniciar la campaña el próximo mes de junio. Los «retrasos» en la percepción de bonificaciones lastran al sector

ETIQUETAS:

Las dudas sobre el brexit se han disipado totalmente, pero el sector del tomate y el pepino canario sigue sin recibir respuesta a un dilema que mina la moral de los productores desde que el 23 de junio de 2016 los partidarios de la salida de la Unión Europea ganaran el referéndum: «Sin la ayuda para la compensación al transporte, que será incompatible para los productos que se exporten a un país tercero, como lo será Reino Unido, el cultivo canario tiene los días contados».

Reino Unido estará fuera de la Unión Europea (UE) el 1 de enero de 2020, aunque el periodo transitorio posterior puede prolongarse hasta el 31 de diciembre de ese mismo año. Ese plazo de un año es el que en teoría tiene Canarias para encontrar una salida en el callejón en el que se encuentra, porque durante este periodo, «las exportaciones mantendrán su estatus actual», y por tanto, la ayuda seguirá activa.

Pero tal y como destaca Gustavo Rodríguez, portavoz de Fedex y Aceto, las dos asociaciones provinciales de exportadores de productos hortofrutícolas del archipiélago, el margen de tiempo es mucho más estrecho de lo que parece: «Si en los primeros meses del año que está a punto de comenzar no se garantiza de algún modo una alternativa para mantener la subvención al transporte en los envíos a Reino Unido, destino al que llegan casi el 50% de nuestras exportaciones, las empresas se plantearán si continuar adelante y mucho nos tememos que algunas tirarán la toalla. Sería la puntilla que acabaría con el sector», lamenta Rodríguez.

El sector exportador de tomate y pepino canario tiene pendiente de recibir unos 7 millones de euros para compensar los gastos de transporte hasta la península correspondientes a 2018, una ayuda indispensable para competir en el mercado continental. Y es precisamente el «retraso» en recibir esta bonificación lo que agrava el declive del sector. «Aunque el plazo para el cobro de la ayuda acaba el 31 de diciembre, solía llegar entre julio y agosto, lo que aliviaba las dificultadas financieras de las empresas hortofrutícolas».

Y es que, recuerda Rodríguez, la campaña y los gastos comienzan en junio con la plantación de semillas, mientras que los ingresos empiezan a entrar en diciembre, siempre y cuando hayan comenzado a comercializar en octubre. «Esto obliga a pedir créditos, pero en la situación del sector, es cada vez más difícil acceder a financiación, y suben los intereses. De ahí que el retraso en la recepción de la compensación al transporte pueda significar la quiebra de las empresas».

Esta misma campaña comenzó con la perdida en Gran Canaria de una cooperativa, con lo que quedan seis empresas, y desapareció la que quedaba en Fuerteventura, mientras que en Tenerife se mantienen las tres que había.

Sí está dando respuestas el Gobierno de Canarias para mantener las ayudas a la comercialización con Reino Unido, otro de los grandes obstáculos a los que se enfrenta el sector del tomate y el pepino, que acaparan el 97% del valor total de las exportaciones hortofrutícolas desde las islas a este país.

La Consejería de Agricultura del Gobierno canario ha trasladado a las organizaciones agrarias de las islas la creación de un nuevo esquema de ayudas en el Programa Comunitario de Apoyo a las Producciones Agrarias de Canarias (Posei), con independencia del destino de los productos. Este plan se formularía al unificar la ayuda a la comercialización local de frutas hortalizas raíces, tubérculos alimenticios, flores y plantas vivas y recolectadas y la de fuera de Canarias de frutas hortalizas raíces, tubérculos alimenticios, flores y plantas vivas en «una única acción que subvencionase tanto al producto destinado al mercado local como al exterior». Esa ayuda tendría una ficha presupuestaria de 28,68 millones de euros, 21,53 del Fondo Europeo Agrícola de Garantía (Feaga) y 7,15 del Posei adicional.