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Uno de cada cinco parados europeos es español

La tasa de desempleo en España cae levemente en febrero, pero sigue a la cabeza de Europa, según datos de Eurostat

OLATZ HERNÁNDEZ Bruselas

La alta tasa de desempleo es uno de los mayores problemas del mercado laboral español. Tanto que, a pesar de una leve mejoría en febrero, España sigue estando a la cabeza de la UE en tasa de paro (12,6%) y duplica la media europea, que se sitúa en el 6,2%. Los datos de la Oficina Europea de Estadística (Eurostat) son claros: la cifra española solo es comparable a la griega, la única que también llega al doble dígito, y que roza el 12%.

En números absolutos, el Eurostat calcula que en febrero de este año en la UE había 13,3 millones de desempleados. Por países, España encabeza la lista con 2,9 millones de personas en paro, lo que supone que uno de cada cinco parados europeos era español. Francia e Italia también alcanzan cifras alarmantes, con 2,5 y 2,1 millones de personas en situación de desempleo, respectivamente.

El motor de Europa, Alemania, tampoco es inmune a esta problemática y suma 1,3 millones de parados. En cambio, países como Chequia, Polonia, Malta, Hungría y Eslovenia se sitúan en el lado contrario de la tabla, con tasas de desempleo que no llegan al 5%.

Jóvenes y mujeres

Los problemas para entrar al mercado laboral afectan especialmente a los jóvenes, que tienen dificultades para encontrar un primer empleo. De hecho, en España el 29,8% de los menores de 25 estaban desempleados en febrero, una situación que también vive el 14% de los jóvenes europeos. Grecia es la región más afectada por esta situación, ya que el 31,1% de sus jóvenes está en paro, mientras que Italia (24,2%) y Suecia (22,4%) también cuentan con tasas preocupantes.

Por sexo, la tasa de paro es bastante equilibrada a nivel europeo, pero en España sigue habiendo una brecha entre hombres y mujeres. Así, el 11,2% de los hombres está en situación de paro, una tasa que aumenta hasta el 14,1% en el caso de las mujeres. En este aspecto es especialmente llamativo el caso griego, en el que la diferencia aumenta considerablemente con el 8,6% de los hombres desempleados frente al 15,9% de las mujeres.